De tejer en casa a vender en el Festival de Los Cisnes
Alejandra participó del Festival de Los Cisnes organizado por la Municipalidad, donde presentó su emprendimiento de tejidos en crochet nacido del taller Manos en Movimiento. Con raíces familiares, producción artesanal y primeros encargos concretos, su trabajo comienza a consolidarse como una alternativa económica local que combina aprendizaje colectivo, cultura y desarrollo comunitario.
Autor
Redacción
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De una historia familiar a un nuevo comienzo
“Siempre me gustó tejer, siempre tejía con dos agujas”, cuenta Alejandra, y marca un quiebre íntimo que termina abriendo un camino. “Nunca había practicado crochet porque siempre mi abuela tejía, faltó mi abuela y bueno, y un día probé y me encantó”. En ese gesto simple, probar, aparece lo que después se vuelve oficio, práctica sostenida y también posibilidad económica.
Un taller que sostiene, enseña y organiza
El aprendizaje no queda en lo individual. Alejandra lo ubica en un espacio colectivo. “Comenzamos, vamos a un taller que se llama Manos en Movimiento para aprender un poco más de lo que yo hago”. El taller se dicta en el pueblo y tiene una dinámica regular. “Acá en Los Cisnes, la profesora es Patricia Montefusco, nos da dos veces por semana, los lunes y los jueves son dos horas cada clase”. Y no está sola. “Un grupo de mujeres que vamos a aprender un poco más de crochet”.
La Feria como vidriera y primer empujón
Ese aprendizaje se traduce en salida pública. “Y ahí nace lo que hoy es un emprendimiento económico, que es participar acá en la Feria de Los Cisnes”. El acceso a la feria también muestra el rol de la gestión cultural local. “Nos invita Giselle, que está encargada de la Casa de la Cultura acá de Los Cisnes, me mandó una invitación”. Alejandra cuenta el efecto inmediato de ese gesto. “Me entusiasmé y ya tenía algunas cosas hechas y hice algunas cosas más para presentar, como para animarme y comenzar”.
Primeras reacciones, primeras ventas, primeros pedidos
La escena de feria tiene su propio pulso. “Bien, porque la gente pregunta, nos mira, recién comienza el festival, recién está llegando gente”, dice mientras describe un inicio que mezcla expectativa, paciencia y observación. Pero ya hay señales concretas de crecimiento. “He tejido algunas cosas así para afuera que me han encargado”. No es solo mostrarse, es empezar a circular por pedido, por recomendación, por boca a boca.
Lo que viene, crecer sin apurarse
Alejandra no vende una épica, plantea un horizonte posible y realista. “No sé, si me llegase a jubilar capaz que me anime a salir de Los Cisnes, donde me inviten”. El deseo está, pero también el tiempo. Mientras tanto, el presente se arma con taller, feria, producción y encargos.
Encargos y contacto
Si querés pedir trabajos de crochet o consultar por productos, podés escribirle a Alejandra Alaniz al 3584 499629.
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