Ayer fue un viernes de hermetismo en el PJ y señales de prórroga
El cierre de listas del PJ se movió ayer bajo un clima de hermetismo mucho más marcado que en otros años. Lejos de la sobreexposición de otras etapas, la jornada estuvo atravesada por versiones dosificadas, movimientos contenidos y noticias que no siempre buscaron informar, sino también probar reacciones y medir el humor social dentro del microclima partidario.
Pero detrás de ese silencio administrado, la disputa real volvió a pasar por el equilibrio entre el llaryorismo y un schiarettismo que intenta reactualizarse sin perder gravitación. En el medio se mueven también los equilibristas de origen schiarettista y los conversos al llaryorismo, en una trama donde nadie quiere quedar del lado equivocado de la nueva centralidad. A esa tensión se suman además peronismos regionales, como los de Río Cuarto, Villa María, Punilla y otros territorios, que también buscan ser parte de las relaciones cualitativas del peronismo partidario más allá de sus propias fracciones internas.
En ese marco, la unidad terminó siendo el lenguaje predominante en la mayoría de los lugares, no tanto por ausencia de diferencias, sino por el espanto compartido frente al avance de la política libertaria. Por eso, el cierre no solo ordenó nombres. También volvió a mostrar que, detrás de cada lista, lo que está en juego es la forma en que el peronismo cordobés intenta preservar cohesión, redistribuir poder y sostener una arquitectura interna capaz de enfrentar la nueva etapa política.
No hay resultados para mostrar.
Todos los derechos reservados.
v2.16.0

