Cinco desde el Estado y uno desde el ejercicio profesional: la excepción Frossasco
Un segundo puesto que merece otra lectura
Guillermo Arias obtuvo 85,06 puntos y encabezó el orden de mérito confeccionado por el Consejo de la Magistratura de Córdoba. Inmediatamente detrás se ubicó Diego Luis Frossasco, con 82,33 puntos. La diferencia fue de apenas 2,73 puntos, después de computarse el examen escrito, los antecedentes profesionales y la entrevista personal [1].
El resultado dejó al secretario Legislativo de la Unicameral en condiciones de avanzar en el proceso de designación para ocupar el Juzgado Electoral. Sin embargo, detrás de esa definición aparece otra lectura: Frossasco fue el único de los seis finalistas que no llegó al concurso desde un cargo jerárquico vigente en los poderes del Estado provincial.
Los otros cinco integrantes del orden de mérito pertenecen a estructuras institucionales consolidadas. Arias conduce la Secretaría Legislativa; María Emilia Mimessi es secretaria letrada de Cámara en la Relatoría Electoral del Tribunal Superior de Justicia; María de los Ángeles Nallin ocupa el mismo rango en la Cámara Contencioso Administrativa de Segunda Nominación; Carlos Ignacio Viramonte es juez Civil, Comercial y de Familia de Tercera Nominación en San Francisco; y Federico Robledo se desempeña como secretario de Coordinación del Ministerio de Justicia y Trabajo.
Un villamariense frente al peso de las estructuras
En 2010, Horacio Cabezas ya había registrado la proyección de Frossasco en su libro Villa María en el mundo. El escritor y exintendente lo incluyó entre los villamarienses con actuación relevante fuera de la ciudad y recordó que fue el único cordobés de una delegación argentina seleccionada para participar de un seminario destinado a líderes políticos en Washington. También lo describió como un “joven profesional en derecho” que integraba paneles sobre asuntos sociales y administración pública [2].
Más que una predicción, aquella referencia constituyó un reconocimiento temprano a una trayectoria que comenzaba a proyectarse. Su segundo puesto en el concurso provincial vuelve a colocar esa valoración en el presente.
Sería incorrecto presentar a Frossasco como una persona completamente ajena al sector público y político. Es docente de Derecho Constitucional en la Universidad Nacional de Córdoba, también desarrolla actividad académica en la Universidad de Buenos Aires, fue secretario Legal y Técnico de la Municipalidad de Córdoba durante la gestión de Ramón Mestre, realizó tareas de asesoramiento legislativo y se desempeñó como apoderado electoral de la Unión Cívica Radical. Sin embargo, al momento del concurso no ocupaba un cargo jerárquico en los poderes del Estado provincial.
Su ubicación adquiere relevancia porque superó a funcionarias con experiencia electoral, a un juez en funciones y a un secretario del Ministerio de Justicia. Compitió respaldado por su ejercicio profesional, la docencia y sus conocimientos en Derecho Constitucional, Electoral y Parlamentario.
Para Villa María, el resultado también contiene un componente identitario: uno de sus profesionales quedó cerca de conducir un juzgado de gran importancia política e institucional para Córdoba. Su desempeño demostró que podía competir de igual a igual con perfiles consolidados dentro de las estructuras estatales.
Que cinco de los seis finalistas ocuparan cargos jerárquicos en el Estado no demuestra favoritismo ni permite cuestionar por sí mismo la legitimidad del proceso. Sin embargo, abre un debate sobre los mecanismos de selección y el peso de los circuitos institucionales. ¿Cuánto espacio existe para quienes no llegan desde un despacho estatal? ¿Se valora de igual manera la experiencia profesional y académica? ¿Puede el interior provincial alcanzar los principales espacios institucionales?
El reconocimiento de la prensa local y provincial
El desempeño de Frossasco tuvo repercusión tanto en Villa María como en los medios políticos provinciales. El Diario del Centro del País tituló: “Uno de los mejores puntajes lo obtuvo un abogado villamariense” y destacó su extensa trayectoria académica y política. La cobertura presentó el resultado como la proyección institucional de un profesional de origen local [3].
Desde otra perspectiva, Diario Alfil, medio especializado en la política cordobesa, resaltó la escasa diferencia con Arias y señaló que Frossasco obtuvo un puntaje superior al de varios jueces de primera instancia. También informó que no impugnaría el resultado y que había felicitado al ganador, una actitud que el periódico definió como una muestra de “caballerosidad” [4].
Ambas coberturas confluyeron en un punto: el segundo lugar no representó una participación testimonial. Mientras la prensa villamariense puso el acento en su origen y trayectoria, el medio provincial dimensionó la relevancia política de haber quedado a menos de tres puntos del primer puesto.
Fuentes:
[1] Consejo de la Magistratura de Córdoba: orden de mérito para juez electoral.
[2] Villa María en el mundo, de Horacio Cabezas — Biblioteca de la UNVM.
[3] El Diario del Centro del País: “Uno de los mejores puntajes lo obtuvo un abogado villamariense”. [Leer aquí]
[4] Diario Alfil: “Juzgado electoral: el oficialismo quiere que Arias asuma en septiembre”. [Leer aquí]
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