Crédito, tecnología y arraigo: los desafíos que AFA comparte con los productores
Consultas, negocios y buena concurrencia
Agricultores Federados Argentinos (AFA) cerró su paso por la Exposición Rural de Río Cuarto con un balance positivo: hubo concurrencia de productores, consultas y operaciones concretadas a partir de las promociones especiales que la cooperativa presentó durante el encuentro.
"Lo que nos llevamos de esta exposición es la buena predisposición de la gente para venir a consultarnos y los negocios que se pudieron hacer a partir de las promociones particulares que lanzó AFA para esta Rural", cuenta Mauricio Bonaudi, ingeniero agrónomo a cargo de las áreas de Agroinsumos, Comercial y parte de Logística.
Más allá de los números, el ingeniero agrónomo rescata sobre todo la cercanía lograda con los productores y asociados que se acercaron al stand de la entidad.
Tasa al 4% para cerrar negocios
Entre los beneficios ofrecidos, la cooperativa presentó una promoción para inoculantes con tasa cero, financiamiento en dólares y vencimiento a cosecha del año siguiente. En agroquímicos y semillas de marca AFA, la bonificación llegó al 50% sobre la tasa de interés: así, la tasa anual en dólares —que durante el año rondaba el 8%— bajó al 4% en el marco de la exposición.
"Muchos productores pudieron cerrar negocios con nosotros porque no encuentran estas bonificaciones de interés en el mercado", explica.
Las promociones cobran otro peso frente a las dificultades del sector para acceder al financiamiento bancario. La propuesta cooperativa aparece como una alternativa para incorporar insumos sin comprometer de entrada el capital de trabajo.
"Al haber pocas condiciones comerciales en los bancos y en el otorgamiento de créditos, muchos productores vienen a consultar promociones. Para la cooperativa es una gran oportunidad poder ofrecer financiamiento a una tasa preferencial", remarca.
Grano, dólar, elecciones y un posible año Niño
Las charlas con los productores durante la Rural dejaron ver también sus principales preocupaciones del momento: el precio de los granos, el comportamiento del dólar, la economía interna y la incertidumbre por el escenario electoral de 2027.
El clima entra en esa misma conversación. Las lluvias registradas al arranque de la campaña y la posibilidad de un año Niño alimentan expectativas favorables sobre los niveles de producción y cosecha.
"Muchos preguntan qué va a pasar con el precio del grano, si va a aumentar o bajar, y qué puede pasar con el dólar. También hay buenas expectativas para la cosecha del año que viene porque la campaña comienza con meses muy llovedores", señala Bonaudi.
Ese escenario empuja a algunos productores a pensar en sembrar más superficie o usar más insumos. Pero esas expectativas conviven con la falta de crédito, las tensiones geopolíticas y la inestabilidad de las variables económicas: acceder a condiciones cooperativas puede ser la bisagra entre la expectativa y la decisión concreta.
Los que se quedan, los que se van
Uno de los desafíos que más preocupa a la cooperativa es la continuidad de los pequeños productores y el futuro de las explotaciones familiares. Bonaudi describe dos realidades bien distintas.
Por un lado, productores de edad avanzada cuyos hijos se fueron a las ciudades, estudiaron otras carreras o se dedican a actividades ajenas al campo. "Muchos de los pequeños productores que quedan son personas grandes, incluso jubiladas. Sus hijos se van a las ciudades porque tienen otros proyectos y dejan el campo de lado", explica. Cuando no hay continuidad familiar, esos campos pueden dejar de trabajarse directamente, subdividirse o venderse, y en muchos casos terminan absorbidos por grandes productores o empresas con más capacidad económica.
Por el otro, una generación que sí quiere quedarse, pero a su manera: "También hay muchos hijos de productores que quieren quedarse en el campo, pero vienen a la ciudad en busca de tecnologías para incorporar. Apuestan a más maquinaria, agricultura de precisión e innovación productiva", sostiene.
La tecnología, en ese cruce, funciona como la herramienta que puede mejorar la eficiencia, renovar las prácticas agropecuarias y darle a esa nueva generación un motivo para quedarse en su localidad.
"Que no terminen vendiendo su campo"
Frente al avance de la concentración, AFA sostiene que uno de sus objetivos centrales es acompañar a los pequeños y medianos productores. La cooperativa también hace negocios con establecimientos de mayor escala, pero sin resignar esa función social.
"AFA busca cuidar al pequeño y mediano productor. Si bien hace negocios con grandes productores, lo hace sin descuidar a los pequeños y medianos", afirma el ingeniero agrónomo.
El acompañamiento incluye insumos a valores competitivos, financiamiento, asesoramiento y mejores condiciones para comercializar los granos. "El objeto social es ayudar especialmente a los pequeños productores para que puedan incorporarse a una organización que les brinde insumos a menor costo, puedan producir y no terminen vendiendo su campo. Eso es lo que no nos gustaría que pase", enfatiza.
Reconoce que la salida de productores sigue ocurriendo, pero también que muchos buscan la vuelta para no irse: "Estoy notando que numerosos productores pequeños y medianos no quieren dejar su campo, sino encontrarle una vuelta. Una de esas alternativas es acercarse a una cooperativa como AFA, donde pueden recibir el apoyo que necesitan."
93 años, ocho regionales, un solo CUIT
AFA nació en Rosario, Santa Fe, y lleva 93 años de trayectoria. Es una cooperativa de primer grado: funciona como una única entidad bajo un mismo CUIT, lo que le permite integrar sus operaciones y mostrar solvencia institucional. Bonaudi la define, de hecho, como la cooperativa agropecuaria de primer grado más grande de Latinoamérica.
Su estructura se organiza en ocho regionales que articulan la actividad en distintas provincias, cada una con oficinas comerciales, centros de atención y plantas de acopio. La oficina de Río Cuarto pertenece a la Regional 8, con cabecera en Marcos Juárez, desde donde se coordinan las operaciones en Córdoba y la región.
La actividad de la entidad excede la comercialización de granos y agroinsumos: tiene unidades de negocio en alimentos para consumo humano, aceites, yerba y nutrición animal, una diversificación que amplía su lugar en las cadenas productivas y genera trabajo en distintas áreas.
"Se siente como una familia"
Pese a esa escala institucional, para Bonaudi la cercanía con el productor sigue siendo uno de los rasgos que distinguen a la cooperativa. "Formar parte de AFA se siente como un orgullo muy grande porque me considero un actor importante dentro de la economía agropecuaria. Ser parte de la cooperativa se siente como una familia", dice.
"Se generan vínculos muy lindos y existe mucha comunicación con el productor. Lo que siento es cercanía, y ese es el valor del cooperativismo", resume.
"Un ganar-ganar"
La propuesta de AFA se sostiene en la reciprocidad: insumos de calidad, mejores precios, asesoramiento, financiamiento y canales de comercialización a cambio de que los productores entreguen sus granos y cereales para negociarlos en mejores condiciones.
"Son negocios solidarios porque las dos partes ganan por igual. No existe una parte que tenga que perder para que gane la otra", afirma Bonaudi, que recupera una definición del presidente de la cooperativa, Darío Marinoso: "Lo que propone AFA es un ganar-ganar, porque AFA gana con el productor y el productor también gana con AFA."
La invitación queda abierta tanto para los asociados como para quienes todavía no conocen la organización: "AFA es una cooperativa seria, ordenada y responsable. Queremos que los nuevos productores se acerquen, pregunten y puedan hacer negocios con nosotros con confianza."
Mauricio Bonaudi es ingeniero agrónomo y está a cargo de las áreas de Agroinsumos, Comercial y parte de Logística de Agricultores Federados Argentinos (AFA).
Fuente: entrevista exclusiva de Revista Vértices a Mauricio Bonaudi, realizada durante la Exposición Rural de Río Cuarto 2026.
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