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Del transporte al salario, los conflictos que atraviesan a los fabriqueros

Sergio Catalano, secretario general adjunto de ATE Villa María, analizó la situación de los trabajadores de Fabricaciones Militares en la ciudad. El dirigente advirtió sobre la fuerte pérdida salarial, la eliminación del transporte histórico hacia la fábrica, la falta de inversión y el avance de posibles esquemas de unión transitoria con empresas privadas, que desde el gremio leen como una forma de privatización encubierta.

El salario como principal golpe al fabricero

 

Sergio Catalano afirma que hoy lo más afectado dentro de Fabricaciones Militares es el salario de los trabajadores.

 

“Hoy lo que está más golpeado es el sueldo del fabricero”, sostiene.

 

El referente de ATE Villa María explica que un trabajador con entre 10 y 20 años de antigüedad cobra aproximadamente entre “un millón doscientos” y “un millón cuatrocientos”.

 

En el caso de quienes ingresaron hace tres o cuatro años, los salarios rondan entre 950 mil pesos y un millón.

 

Para el dirigente gremial, esa cifra resulta insuficiente frente al costo real de vida y al tipo de tarea que se realiza dentro de la planta.

 

“Hablando de un laburo que es peligroso para la vida”, remarca.

 

Una pérdida salarial que se profundiza

 

El representante sindical señala que el salario de los trabajadores está atado a la paritaria nacional.

 

Sin embargo, advierte que desde la llegada del actual gobierno la pérdida fue muy fuerte.

 

“Se estima un 63% desde que entró Milei de pérdida de masa salarial”, afirma.

 

A esa caída, el dirigente le suma el aumento de los costos cotidianos.

 

Energía, movilidad, nafta, gasoil, luz, gas, calefacción, alquiler y alimentos aparecen como gastos que absorben cada vez más parte del ingreso.

 

“Todo lo que pagamos se lleva la mayoría del sueldo y después viene la canasta básica”, resume.

 

El empleo estatal como enemigo

 

Catalano ubica la situación de Fabricaciones Militares dentro de una ofensiva más amplia contra el empleo público.

 

“Desde que entró este gobierno, claramente el enemigo es el empleo estatal”, sostiene.

 

Desde ATE, plantea que se opusieron desde el primer día al rumbo impulsado por la gestión nacional.

 

“Para mí no es el camino, es un camino que nos lleva a la nada”, afirma.

 

El gremialista menciona despidos, cierres, retiros voluntarios y falta de inversión como parte de una misma estrategia de vaciamiento.

 

“Tuvimos los famosos despidos encubiertos, que llamamos nosotros, que son retiros voluntarios”, explica.

 

La quita del colectivo histórico

 

Uno de los conflictos más recientes es la eliminación del transporte que llevaba a los trabajadores a la fábrica.

 

Catalano explica que ese servicio existía desde los orígenes de la planta y siempre fue asumido por Fabricaciones Militares.

 

“Nos sacan a nosotros el colectivo que desde que existe la fábrica se da en distinto modo”, señala.

 

La empresa lo presenta como una medida de ahorro, pero el sindicato lo interpreta como un nuevo ataque a las condiciones laborales.

 

“Para ellos es como un beneficio que no deben pagar”, cuestiona.

 

El secretario general explica que antes el transporte era propio, con choferes empleados de fábrica y vehículos pertenecientes a la empresa.

 

Llegar al trabajo como se pueda

 

La eliminación del colectivo dejó a los trabajadores frente a un problema concreto.

 

“Al trabajo hay que llegar”, dice Catalano.

 

Los compañeros comenzaron a organizarse como pueden, compartiendo autos, buscando alternativas y resolviendo de manera informal una situación que antes estaba garantizada por la fábrica.

 

Desde el sindicato mantienen conversaciones con el municipio de Villa María, Villa Nueva y la provincia para buscar una respuesta.

 

“No va a ser lo mismo el servicio, pero sí por lo menos para paliar la situación”, anticipa.

 

El dirigente calcula que, si cada trabajador tuviera que asumir el costo del transporte, necesitaría descontar entre 25 y 30 mil pesos mensuales de un salario ya deteriorado.

 

“Para un sueldo de un millón doscientos es un montón”, advierte.

 

UTE, capitales privados y privatización encubierta

 

Otro eje de preocupación tiene que ver con el futuro de Fabricaciones Militares.

 

Catalano señala que se sigue hablando de posibles uniones transitorias de empresas con capitales privados.

 

“Se sigue trabajando en estas famosas UTE y ese es el camino que ellos ven posible”, explica.

 

El dirigente recuerda que una iniciativa con inversores checos fue desestimada tras el cambio de ministro, pero sostiene que la lógica general continúa.

 

La posibilidad de acuerdos por 30 o 35 años con empresas privadas genera fuerte rechazo en el gremio.

 

“Lo vemos como una privatización encubierta”, afirma.

 

De sociedad del Estado a sociedad anónima

 

El referente sindical explica que la figura de la UTE se vuelve posible a partir de la transformación de Fabricaciones Militares en sociedad anónima.

 

“Cuando éramos sociedad del Estado esa figura no se podía implementar”, señala.

 

Para ATE, ese cambio institucional abrió la puerta a esquemas de asociación con privados que pueden condicionar el futuro de la empresa, sus trabajadores y su función estratégica.

 

La preocupación no pasa solamente por quién invierte, sino por qué modelo productivo y estatal se busca instalar.

 

El fantasma inmobiliario

 

Catalano también advierte sobre otro riesgo que aparece cada vez que gobiernan sectores de derecha.

 

“La posibilidad está siempre”, dice sobre el desarrollo inmobiliario en tierras vinculadas a Fabricaciones Militares.

 

El dirigente recuerda que las plantas de Villa María, Río Tercero y Beltrán están ubicadas en grandes predios por razones de seguridad y logística.

 

“Son así por seguridad, no es porque sí”, aclara.

 

También menciona que ya hubo ventas de tierras del Ejército en etapas anteriores y que esos bienes terminaron en manos privadas sin beneficio concreto para el Estado ni para los trabajadores.

 

Política sindical y articulación con otros sectores

 

En el plano gremial, el dirigente explica que ATE integra el Frente de Sindicatos Unidos, aunque en Villa María la articulación local todavía está en construcción.

 

“Se armó de arriba para abajo, no de abajo para arriba”, señala. Aun así, el espacio es visto con buenos ojos por el sindicato.

 

El objetivo es fortalecer vínculos con otros sectores, especialmente con la UOM y con gremios que enfrentan problemáticas similares.

 

 

Reciclaje electrónico y proyecto productivo

 

El gremialista también destaca el proyecto de reciclaje electrónico impulsado desde Río Tercero y vinculado a Fabricaciones Militares.

 

“Es un proyecto bello, es muy bueno”, afirma.

 

La iniciativa busca involucrar a Villa María, universidades, actores políticos y posiblemente al sistema ferroviario.

 

Catalano señala que ya inició gestiones con la UTN y con el Concejo Deliberante para presentar la propuesta.

 

“La idea surge de Río Tercero y por una cohesión estratégica nos necesita, y para nosotros bienvenido sea”, explica.

 

El proyecto aparece como una alternativa productiva con perspectiva ambiental, tecnológica y laboral.

 

“El asalariado hoy está totalmente empobrecido”

 

Hacia el cierre, el secretario general de ATE Villa María insiste en que la situación excede a los trabajadores estatales.

 

“Ya no es más el empleado estatal”, afirma.

 

Para Catalano, el ajuste salarial alcanzó al conjunto de los trabajadores.

 

“El asalariado hoy está totalmente empobrecido”, advierte.

 

El dirigente sostiene que el problema ya no puede leerse como una demanda sectorial.

 

Es una crisis colectiva del mundo del trabajo.

 

“Ya no podemos desligarte de decir nos estás matando. Ya es colectivo”, resume.

 

Fuente: Entrevista exclusiva a Sergio Catalano, secretario general de ATE Villa María.

Información

Fuente: Foto Villa María Vivo

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