Eficiencia económica y responsabilidad social: el modelo cooperativo volvió a mostrar su vigencia
El Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) celebró el 104° aniversario del Día Internacional de las Cooperativas con una convocatoria que alcanzó a más de 15.000 personas, según informó la filial Córdoba. Las exposiciones estuvieron a cargo de Carlos Heller, Ariel Guarco y Juan Carlos Junio, tres referentes del movimiento cooperativo argentino.
La actividad se desarrolló bajo una definición que sintetizó buena parte del encuentro: “Somos protagonistas de los desafíos de la época”. Desde Córdoba Capital y diferentes localidades del interior provincial también se acompañó una celebración que buscó trascender la conmemoración para discutir el papel que puede desempeñar el cooperativismo frente a los problemas económicos, sociales y políticos contemporáneos.
Construir puentes en un mundo atravesado por conflictos
Uno de los ejes centrales estuvo puesto en el aporte del cooperativismo para construir sociedades más pacíficas. Durante su intervención, Ariel Guarco sostuvo que generar condiciones para una vida digna requiere hacerlo “sobre la base del diálogo, del consenso, de la puesta en común de nuestros problemas y de nuestras aspiraciones”.
Para ejemplificar esa capacidad, relató su participación en un foro de cooperativas de consumo realizado en Sofía, Bulgaria, donde coincidieron representantes de 18 países. Según explicó, diez de esas naciones se encontraban involucradas en conflictos entre sí y, mientras sus gobiernos tenían serias dificultades para dialogar, sus organizaciones cooperativas continuaban sentándose en una misma mesa.
“Ahí había diplomacia civil donde la diplomacia de los Estados falló”, afirmó. Las cooperativas continuaban dialogando, generando intercambios y buscando que sus productos pudieran circular entre esos países, mostrando otra dimensión de la cooperación internacional.
Eficiencia económica y responsabilidad social
La experiencia sirvió también para reforzar uno de los planteos centrales del encuentro: que la cooperación no supone renunciar a la eficiencia económica. Por el contrario, Guarco destacó la posibilidad de demostrar que “se puede ser económicamente eficiente y socialmente responsable”, haciendo convivir democracia y economía.
Ese principio coloca al cooperativismo dentro de una discusión que excede ampliamente a las propias entidades. En tiempos de concentración económica y debilitamiento de diferentes espacios colectivos, el movimiento reivindica una forma empresarial donde las decisiones democráticas, la actividad productiva y la responsabilidad con las comunidades forman parte de una misma estructura.
El desafío, sostuvo el dirigente, es convertir esos principios en experiencias concretas y visibles. “Tenemos que hacer más de eso, tenemos que comprometernos más con el diálogo profundo”, planteó.
Un movimiento que busca incidir en las políticas
La intervención adquirió además un contenido político cuando Guarco planteó la necesidad de construir alternativas frente al rumbo actual. Habló de generar políticas que vayan “totalmente a contramano de las políticas que hoy nos gobiernan” y reivindicó la capacidad colectiva para construir una sociedad diferente.
El planteo ubica al cooperativismo no solamente como una herramienta destinada a resolver necesidades particulares de sus asociados, sino como un actor económico y social con capacidad de intervenir en las discusiones sobre el modelo de desarrollo.
Desde esa perspectiva, cada cooperativa constituye una parte de una construcción mucho mayor que encuentra en la integración una de sus principales fortalezas.
“Agrandémonos, no nos achiquemos”
Uno de los momentos más contundentes de la exposición llegó sobre el final. Guarco destacó la dimensión internacional alcanzada por el movimiento y llamó a dejar atrás cualquier mirada que reduzca al cooperativismo a experiencias económicas marginales.
“Agrandémonos, no nos achiquemos, porque hay un montón de gente que quiere que seamos chiquitos”, expresó, para luego remarcar: “Somos grandes, somos sólidos, no somos vulnerables, tenemos probadas trayectorias”.
En su exposición señaló que el movimiento involucra a alrededor de 1.200 millones de personas y genera empleo directo para más de 300 millones, presentándolo como un modelo con aproximadamente dos siglos de experiencia que atravesó contextos políticos y económicos profundamente diferentes.
Una celebración que también plantea desafíos
El 104° aniversario permitió así combinar celebración y reflexión. La masiva participación informada por el IMFC muestra la capacidad de convocatoria de un movimiento que busca reivindicar su historia sin quedarse únicamente en ella.
La consigna “Somos protagonistas de los desafíos de la época” resume precisamente esa pretensión: que cooperativas y cooperativistas no sean espectadores de las transformaciones económicas y sociales, sino actores capaces de construir respuestas desde la organización colectiva.
Como sintetizó Guarco al finalizar su intervención, millones de personas comienzan diariamente su jornada dentro de organizaciones cooperativas con un objetivo que atraviesa fronteras: trabajar colectivamente para construir “ese mundo mejor que todos queremos, ese mundo mejor que todos merecemos”.
Fuente
Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos – Filial Córdoba (IMFC Córdoba). Material institucional por el 104° aniversario del Día Internacional de las Cooperativas y fragmento de la exposición de Ariel Guarco.
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