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El precio de las garrafas no para de subir: el subsidio estatal cubre apenas un tercio del costo

El gas envasado volvió a encarecerse muy por encima de la inflación y ya acumula un aumento superior al 1.100% desde fines de 2023, según un informe difundido por la Unión de Usuarios y Consumidores. La desregulación del mercado, iniciada en agosto de 2024, dejó el precio de la garrafa librado a la lógica comercial de cada distribuidora, mientras el Programa Hogar, la principal herramienta de asistencia estatal, quedó cada vez más lejos de compensar la suba. Para millones de hogares sin acceso a la red de gas natural, la garrafa sigue siendo la única vía para cocinar, calefaccionarse y contar con agua caliente.

Cuánto cuesta hoy una garrafa

 

El valor de una garrafa de 10 kilos varía sensiblemente según el punto de venta. En las distribuidoras oficiales y en las plantas fraccionadoras, el precio se mueve entre $20.000 y $27.000. En los comercios de barrio o cuando se compra con entrega a domicilio, en cambio, ese valor puede superar los $33.000 y llegar hasta los $35.000 en algunas provincias.

 

Esa brecha, señala la asociación de consumidores, no es un dato menor: expone hasta qué punto los costos de distribución y comercialización terminan recayendo sobre el bolsillo de quienes compran el producto en la puerta de su casa, generalmente los sectores con menor capacidad de trasladarse hasta una planta.

 

Un aumento que le gana ampliamente a la inflación

 

Los relevamientos citados por la Unión de Usuarios y Consumidores muestran una curva de precios que se despegó por completo del resto de la economía. A fines de 2023 una garrafa costaba alrededor de $1.230; hoy, el incremento acumulado supera el 1.100%.

 

Si se toma como referencia únicamente el período posterior a la desregulación del mercado, que arrancó en agosto de 2024, las subas oscilan entre 135% y 218% según la región del país. La entidad remarca además que ese ritmo de aumento superó con claridad la evolución del salario mínimo, lo que profundizó las dificultades de acceso a un insumo básico para la vida cotidiana.

 

El subsidio, cada vez más lejos de cubrir el costo real

 

El Programa Hogar sigue vigente para los sectores alcanzados por el beneficio, pero su monto quedó rezagado frente a la escalada de precios. Actualmente el subsidio ronda los $9.593 por garrafa, una cifra que cubre apenas un tercio del valor de mercado.

 

En la práctica, esto obliga a que una porción cada vez mayor del costo del gas envasado quede a cargo directo de las familias, incluso entre quienes están comprendidos dentro del esquema de asistencia estatal.

 

Precios muy distintos según la provincia

 

El informe también pone el foco en las diferencias territoriales. El valor de la garrafa varía de acuerdo con la provincia, la distancia respecto de las plantas fraccionadoras y los costos logísticos de cada región.

 

Mientras algunas jurisdicciones sostienen programas propios para contener los precios, en otras el valor supera ampliamente los $30.000, sobre todo en los comercios de cercanía. La mayor distancia entre precios, precisa la asociación, se da entre el valor de mostrador en las distribuidoras oficiales y el que finalmente paga quien necesita la entrega a domicilio o compra en un comercio de barrio.

 

Por qué aumentó tanto el precio

 

Entre los factores que explican la suba, la Unión de Usuarios y Consumidores enumera la eliminación de los precios máximos regulados, la libertad de las empresas para fijar sus propios valores, el aumento de los costos de transporte y distribución, el crecimiento estacional de la demanda durante el invierno y la diferencia entre comprar directamente en planta o a través de comercios intermediarios.

 

Una energía esencial que exige políticas de protección

 

En numerosas regiones del país, el gas envasado sigue siendo la única fuente disponible para cocinar, calefaccionar los hogares y acceder a agua caliente. Por ese motivo, desde la Unión de Usuarios y Consumidores insisten en que el acceso a una fuente de energía esencial no puede depender exclusivamente de las reglas del mercado, en particular durante los meses de mayor demanda.

 

"El acceso a una fuente de energía esencial no puede quedar sujeto exclusivamente a las reglas del mercado, especialmente durante los meses de mayor demanda"

 

La entidad reclama fortalecer las políticas que garanticen el acceso al servicio, mejorar los mecanismos de control sobre su comercialización y asegurar que la asistencia estatal alcance para proteger de manera efectiva a los sectores más vulnerables frente a un incremento de precios que, por ahora, no da señales de detenerse.

 

Fuente: Unión de Usuarios y Consumidores

Información

Fuente: Foto https://aiglp.org/

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