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Entre el ruido y la distracción, la vida cotidiana sigue perdiendo derechos

En una nueva columna presentada por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Marta Gaitán reflexionó sobre la degradación de las condiciones de vida, la pérdida de empleo, la caída del consumo y el debilitamiento de las instituciones democráticas. Frente a un clima social atravesado por la espectacularización, la desigualdad y la naturalización del sufrimiento, reivindicó la organización colectiva como camino para defender la justicia, la legalidad y el bien común.

En una nueva participación presentada por el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Marta Gaitán propuso una reflexión sobre el clima político, social y cultural que atraviesa la Argentina.

 

La dirigente partió de una imagen de época. Un escenario marcado por memes, ironías, escándalos vinculados al dinero y espectáculos permanentes que ocupan el centro de la conversación pública, mientras otras problemáticas más profundas quedan relegadas.

 

Según planteó, el sentido común, la lógica y aquello que la sociedad considera aceptable vienen sufriendo transformaciones importantes. Bajo una sucesión permanente de distracciones, controversias y fenómenos vinculados con las criptomonedas, también se libra una batalla cultural que moldea las subjetividades y puede contribuir a ocultar situaciones de profunda crueldad social.

 

En ese escenario, incluso acontecimientos masivos y convocantes, como el fútbol, pueden ocupar un lugar ambiguo. Por un lado, generan entusiasmo, identidad y encuentro colectivo. Pero también pueden funcionar, según la reflexión planteada, como una especie de anestesia frente a problemas que afectan directamente la vida cotidiana.

 

Mientras se celebran determinados indicadores económicos, el empleo retrocede y miles de personas pierden sus puestos de trabajo. Al mismo tiempo, cae el consumo y se reducen compras esenciales, entre ellas alimentos y productos básicos para la vida diaria.

 

La distancia entre los discursos macroeconómicos y las condiciones concretas de existencia aparece como uno de los ejes centrales de la columna.

 

No alcanza con hablar de mejoras financieras cuando las familias consumen menos, cuando el trabajo se pierde y cuando las desigualdades se profundizan. La economía también se mide en la mesa cotidiana, en la posibilidad de acceder a alimentos, en la estabilidad laboral y en la seguridad con la que una familia puede proyectar su futuro.

 

Gaitán advirtió que las violencias y las desigualdades comienzan a naturalizarse en una sociedad atravesada por lo que definió como una pedagogía de la crueldad. Sufrimientos que antes generaban rechazo o indignación ahora pueden pasar inadvertidos o ser presentados como inevitables.

 

Esa naturalización no es menor. Cuando una sociedad deja de conmoverse frente al dolor, la exclusión o la desigualdad, también se debilitan los lazos comunitarios y la capacidad de construir respuestas colectivas.

 

La columna también cuestionó el sentido de algunas discusiones políticas e institucionales que avanzan en la Argentina.

 

Frente a debates que se presentan como cuestiones técnicas o administrativas, la dirigente propuso una pregunta: para quiénes se construyen esas discusiones y a qué intereses responden los diálogos que actualmente atraviesan el sistema democrático.

 

Entre los temas señalados se encuentra la preocupación por decisiones del Poder Ejecutivo vinculadas con la integración de la Corte Suprema de Justicia.

 

Desde esta perspectiva, la independencia de los poderes del Estado no puede ser tratada como una cuestión secundaria. La calidad democrática depende, entre otras cosas, de que existan controles, equilibrios institucionales y mecanismos que eviten la concentración del poder.

 

También se expresó preocupación por la flexibilización de controles estatales y por medidas vinculadas a declaraciones juradas, ingresos y mecanismos de transparencia pública.

 

Cuando los controles se debilitan, se afecta directamente la confianza ciudadana en las instituciones. La transparencia no es un obstáculo burocrático, sino una garantía democrática frente al abuso de poder.

 

La reflexión avanzó también sobre un escenario donde la monetización de la vida, la concentración tecnológica y las nuevas formas de poder económico parecen desplazar del centro de la discusión al bien común y a la protección de los derechos.

 

En ese marco, la política corre el riesgo de abandonar su función social para convertirse únicamente en una administración de intereses privados, financieros o tecnológicos.

 

La consecuencia es una sociedad donde pocos actores concentran capacidad de decisión, mientras una parte creciente de la población enfrenta precariedad laboral, pérdida de ingresos, endeudamiento y dificultades para sostener sus necesidades básicas.

 

Frente a ese panorama, la columna recuperó la figura de Taty Almeida como una referencia de compromiso colectivo, perseverancia y lucha democrática.

 

Su trayectoria deja una enseñanza que trasciende generaciones. Del dolor también puede surgir organización. La respuesta frente a la injusticia no tiene por qué ser el aislamiento ni la resignación.

 

Puede ser encontrarse, organizarse, salir a la calle y construir colectivamente.

 

Esa idea aparece como el cierre más fuerte de la reflexión. En tiempos atravesados por el individualismo, la mercantilización de la vida y el debilitamiento del sentido comunitario, la organización colectiva sigue siendo una herramienta fundamental.

 

La justicia no se construye por mano propia. Se construye con instituciones, legalidad, memoria, participación y compromiso ciudadano.

 

Frente a una sociedad saturada de estímulos, escándalos y distracciones, la tarea también consiste en volver a mirar lo esencial.

 

El trabajo. Los ingresos. La comida. Las instituciones. La igualdad. La vida digna.

 

Y, sobre todo, la capacidad de una comunidad de organizarse para defender aquello que considera justo.

 

Fuente: Micro del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos presentado junto a Marta Gaitán en Revista Acción, en defensa del cooperativismo y el país.

 

Información

Fuente: BBC

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