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La Feria Brote UNVM: emprender, participar y volver a conectar la universidad con lo popular

Joaquina Rivera, estudiante y militante de Brote UNVM, cuenta cómo se organiza y qué sentido tiene la Feria Brote, una experiencia impulsada desde el Centro de Estudiantes de Humanas que combina emprendimientos, participación estudiantil, redes comunitarias y construcción política dentro de la Universidad Nacional de Villa María. La feria, que tiene una historia previa dentro de la agrupación, busca generar oportunidades para emprendedores, fortalecer espacios de encuentro en la vida universitaria y proyectarse hacia los barrios populares para volver a vincular la universidad con lo popular.

 

Una feria que nace de la necesidad de generar trabajo

 

“La feria nace de una necesidad”, explica Joaquina al reconstruir el origen de esta experiencia colectiva.

 

Para la militante de Brote, esa necesidad tiene que ver con “generar empleo, generar oportunidades de trabajo para emprendedores”.

 

La referente estudiantil remarca que muchas personas hoy construyen su propio trabajo sin depender de “un contrato con un jefe en una empresa”.

 

“Ellos mismos se arman su propio laburo mediante la producción de artesanías o la reventa de productos”, señala.

 

Desde esa mirada, la Feria Brote aparece como un espacio concreto para acompañar formas de trabajo autogestionado, emprendimientos pequeños y experiencias económicas que necesitan visibilidad.

 

Una historia que viene de antes

 

Joaquina aclara que la feria no nació este año ni empezó con la actual conducción estudiantil.

 

“La feria de Brote no nace con nosotras este año, nace hace muchos años atrás con la Bico y con la Cami”, recuerda.

 

La militante también subraya que no se trató solo de dos nombres propios, sino de una construcción colectiva de compañeros y compañeras que participaron anteriormente en Brote.

 

“Fueron todos los compañeros anteriores a ellas, que también estaban participando en Brote en conjunto con ellas”, explica.

 

En esa continuidad aparece una marca identitaria de la agrupación.

 

“Siempre se generó una comunidad muy linda, muy lindas las ferias de Brote”, sostiene.

 

La feria no es una actividad aislada.

 

Es parte de una memoria política, estudiantil y comunitaria dentro de la universidad.

 

Una comunidad que se reconoce en la feria

 

Para la integrante de Brote, uno de los rasgos más fuertes de la feria es el ambiente que se genera.

 

La entrevistada explica que las ferias fueron históricamente muy identitarias de Brote y que muchas personas reconocen a la agrupación por esa actividad.

 

“Siempre fueron muy identitarias de Brote y siempre la gente un poco nos reconoce por esas ferias”, afirma.

 

Según Joaquina, ese reconocimiento se sostiene porque a las personas “les gusta venir, les gusta quedarse”.

 

También destaca que los feriantes eligen participar porque encuentran un espacio amable, abierto y sin costo de puesto.

 

“A los feriantes les gusta feriar con nosotras, porque se genera un ambiente lindo, porque no les cobramos el puesto”, señala.

 

Para la militante, la feria también es “una tarde para compartir”.

 

La universidad como espacio de encuentro

 

La feria tiene un impacto particular porque ocurre dentro de la vida cotidiana universitaria.

 

Joaquina explica que en la UNVM circulan estudiantes permanentemente, entre clases, pasillos y horarios de cursado.

 

“En la uni se mueve mucha gente, entran y salen los estudiantes de cursar, e inevitablemente vos te topás con la feria”, describe.

 

Ese encuentro modifica la rutina estudiantil.

 

Una persona que iba solamente a cursar puede encontrarse con productos, emprendedores, conversaciones y una escena colectiva diferente.

 

“Te dan ganas de ver los productos”, cuenta.

 

Participación estudiantil sin solemnidad

 

Uno de los puntos más interesantes de su mirada es que la feria genera participación sin necesidad de discursos rígidos o estructuras formales.

 

“Genera espacios de participación estudiantil de una manera totalmente inconsciente”, afirma.

 

La militante explica que muchas veces el estudiante entra a la universidad, cursa y se va.

 

La feria rompe esa lógica lineal.

 

“En vez de entrar a cursar, entrar al aula, cursar y salir y volverte para tu casa, vos tenés que sí o sí toparte con una feria”, señala.

 

Ese cruce obliga a compartir, mirar, detenerse y participar de otra manera.

 

“Se genera un ambiente lindo”, afirma.

 

Para Joaquina, también “descomprime tu rutina aburrida de ir a la facultad y volver a tu casa”.

 

De repente, un día cualquiera de cursada se transforma en una experiencia distinta.

 

“Fuiste a la facultad un día random y te encontraste con una feria”, resume.

 

Cómo sumarse a feriar

 

La convocatoria está abierta a emprendedores que quieran vender sus productos y compartir la experiencia.

 

“Las condiciones para sumarse a feriar es ser emprendedor, tener muchas ganas de compartir con nosotros y tener muchas ganas de vender tus productos”, explica Joaquina.

 

Para participar, quienes estén interesados deben completar los formularios de las próximas convocatorias.

 

La feria prioriza a quienes ya forman parte de la mesita que Brote realiza semanalmente, especialmente estudiantes emprendedores.

 

Pero también busca abrirse a otros emprendimientos de la comunidad.

 

La feria como ampliación de la mesita semanal

 

Joaquina suma una aclaración importante sobre el origen cotidiano de la propuesta.

 

“La Feria Brote como tal y como Feria de Emprendedores también es una extensión a la mesita que nosotros hacemos todas las semanas”, explica.

 

En esa mesita semanal, la agrupación invita a estudiantes emprendedores a vender sus productos dentro de la universidad.

 

La feria amplía esa dinámica.

 

“Con esta feria decidimos ampliarlo a no exclusivamente estudiantes, pero con la prioridad de nuestros feriantes de la mesita que quedan fijos”, señala.

 

Así, la experiencia crece sin perder su base estudiantil.

 

Llevar Brote fuera de la universidad

 

La militante también adelanta uno de los desafíos principales para el próximo tiempo.

 

“Ampliar la Feria Brote hacia afuera de la universidad”, afirma.

 

La idea es pensar una feria organizada por el Centro de Estudiantes de Humanas de la UNVM, pero también proyectada hacia otros espacios de Villa María.

 

“Seguir construyendo redes fuera de la universidad”, define.

 

Esa apertura busca conectar la organización estudiantil con otros sectores sociales, territoriales y comunitarios.

 

La universidad y los barrios populares

 

Uno de los objetivos políticos más fuertes de Brote este año, según Joaquina, es llevar la universidad hacia otros espacios de la ciudad.

 

“Llevar la universidad y el espacio político de la universidad a los barrios populares”, expresa.

 

La militante sostiene que la universidad no puede quedar encerrada sobre sí misma.

 

Debe construir vínculos con otros ámbitos recurrentes de la ciudad y con sectores populares que muchas veces quedan lejos de la vida universitaria.

 

La apuesta es doble.

 

Llevar la universidad hacia los barrios y volver a traer lo popular hacia la universidad.

 

Volver a traer lo popular a la universidad

 

El cierre de su reflexión deja una definición política muy clara.

 

“Volver a traer lo popular a la universidad, que hace muchísimos años que se está perdiendo”, sostiene.

 

Para la referente estudiantil, la Feria Brote no es solamente una actividad económica o recreativa.

 

  • También es una forma de discutir qué universidad se quiere construir.
  • Una universidad más abierta.
  • Más vinculada con el territorio.

 

Más atravesada por el trabajo autogestionado, la economía popular, los emprendimientos y la participación estudiantil.

 

 

Fuente: Entrevista a Joaquina, militante de Brote UNVM

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