La universidad ganó tiempo, pero todavía pelea por su futuro
La discusión universitaria cambió de escala
Durante buena parte de los últimos años el debate sobre las universidades nacionales estuvo asociado casi exclusivamente a los salarios docentes, las marchas federales y los reclamos presupuestarios. Sin embargo, detrás de esa discusión existe otra mucho más profunda: qué lugar ocupa el conocimiento dentro del modelo de desarrollo argentino.
La Universidad Tecnológica Nacional, particularmente su Facultad Regional Villa María, constituye un ejemplo de esa realidad. Allí conviven la formación de ingenieros, la investigación aplicada, la vinculación con industrias, municipios, cooperativas y empresas, la transferencia tecnológica y el desarrollo de proyectos de innovación que trascienden ampliamente la actividad académica tradicional.
Por eso, cuando Gaspar Cena habla de presupuesto universitario, no habla únicamente de recursos económicos. Habla de la posibilidad de sostener laboratorios, formar profesionales, desarrollar ciencia, generar tecnología y continuar fortaleciendo el entramado productivo regional.
"Muchas veces pareciera que solamente discutimos salarios, pero en realidad estamos discutiendo cómo sostenemos una universidad que forma profesionales, investiga, trabaja con la industria y aporta al desarrollo de toda una región", sintetiza el decano.
Después de dos años, el presupuesto volvió… pero sigue siendo insuficiente
Uno de los primeros aspectos abordados por Cena en diálogo con Revista Vértices fue la situación presupuestaria del sistema universitario nacional.
Luego de dos ejercicios consecutivos con presupuestos reconducidos, el Congreso volvió a aprobar una ley presupuestaria. Sin embargo, el monto asignado quedó muy por debajo de las necesidades planteadas por el conjunto de las universidades nacionales.
Según explicó, el sistema universitario había estimado que para funcionar adecuadamente se requerían recursos cercanos al uno por ciento del Producto Bruto Interno. Finalmente, el Estado Nacional destinó una cifra considerablemente menor.
Pero existe un segundo problema que, para el decano, resulta igual de importante.
Históricamente, aproximadamente el noventa por ciento del presupuesto universitario se destinaba a salarios y el diez por ciento restante permitía afrontar gastos de funcionamiento.
Actualmente esa relación prácticamente desapareció.
La mayor parte de los recursos queda absorbida por los haberes docentes y nodocentes, mientras que el margen destinado al mantenimiento institucional se reduce al mínimo. Y allí aparece una dificultad que muchas veces pasa inadvertida para quienes observan la universidad únicamente desde afuera.
El costo invisible de mantener abierta una universidad
Una universidad pública no funciona solamente porque existen docentes y estudiantes. Detrás de cada jornada académica existe una estructura compleja que debe sostenerse todos los días.
- Electricidad.
- Gas.
- Internet.
- Laboratorios.
- Equipamiento tecnológico.
- Bibliotecas.
- Limpieza.
- Seguridad.
- Mantenimiento edilicio.
- Aulas.
- Ascensores.
- Accesibilidad.
- Parques.
- Calefacción.
Todos esos servicios dependen de la misma partida presupuestaria destinada al funcionamiento. El Decano Cena lo ejemplifica con un dato que resume el cambio económico vivido por las universidades durante los últimos años.
Mientras anteriormente la UTN Villa María destinaba alrededor de 600 mil pesos mensuales para afrontar el servicio eléctrico, actualmente ese costo ronda los seis millones de pesos por mes.
La diferencia no es solamente contable.
Obliga a reorganizar permanentemente la administración de recursos para evitar que el deterioro presupuestario termine afectando directamente las actividades académicas.
"Hoy los estudiantes llegan, las luces están prendidas, el edificio está limpio, el césped está cortado y parece que no pasa nada. Pero detrás de eso hay un enorme esfuerzo para sostener el funcionamiento cotidiano de la universidad", explica.
Una universidad que decidió no detenerse
Paradójicamente, este escenario de restricciones económicas coincide con uno de los períodos de mayor crecimiento institucional de la Facultad Regional Villa María. Durante los últimos años la universidad amplió significativamente su oferta académica.
- Incorporó la carrera de Ingeniería Civil.
- Fortaleció la Tecnicatura Universitaria en Programación.
- Expandió sus extensiones áulicas hacia localidades del interior.
- Profundizó proyectos de internacionalización.
- Inauguró nuevas aulas.
- Construyó un parque solar fotovoltaico.
- Amplió espacios destinados a educación híbrida.
- Fortaleció la vinculación tecnológica con empresas y municipios.
- Y continuó desarrollando proyectos de investigación y transferencia.
Para el Decano Cena, todo ese crecimiento demuestra que la universidad pública sigue apostando al futuro incluso en un contexto económico complejo. Pero también advierte que sostener esa expansión requiere recursos permanentes.
- Cada nueva carrera implica laboratorios.
- Equipamiento.
- Docentes.
- Infraestructura.
- Prácticas profesionales.
- Convenios.
- Y financiamiento.
"No alcanza con abrir carreras. Después hay que sostenerlas durante décadas", resume.
Cuando el salario también define la calidad académica
Uno de los aspectos que más preocupa al decano es el impacto del atraso salarial sobre el cuerpo docente. La UTN posee una particularidad histórica muchos de sus profesores desarrollan simultáneamente actividades profesionales dentro de empresas, industrias y estudios de ingeniería.
Ese vínculo permanente con el mundo productivo constituye uno de los principales activos académicos de la universidad. Sin embargo, cuando la remuneración universitaria pierde competitividad, aparecen nuevos problemas.
- Muchos profesionales comienzan a reducir horas de docencia.
- Otros solicitan licencias.
- Y algunos terminan abandonando definitivamente la universidad para concentrarse exclusivamente en el sector privado.
Para la autoridad, allí no solamente se pierde un profesor también desaparecen años de experiencia, proyectos de investigación, transferencia tecnológica y vínculos construidos entre la universidad y el aparato productivo.
"Formar un docente universitario lleva muchos años. Cuando un profesional con veinte o treinta años de trayectoria deja la universidad, no solamente perdemos horas de clase; también perdemos conocimiento acumulado", sostiene.
La universidad también produce desarrollo
La universidad pública no constituye únicamente un espacio de enseñanza.
- También produce desarrollo.
- La UTN trabaja diariamente con industrias metalmecánicas.
- Con municipios.
- Con cooperativas.
- Con empresas tecnológicas.
- Con programas de energías renovables.
- Con innovación aplicada.
- Con formación profesional.
- Con transferencia tecnológica.
- Con proyectos que terminan impactando directamente sobre la economía regional.
Desde esa perspectiva, discutir financiamiento universitario implica discutir también la capacidad que tendrá una ciudad como Villa María para seguir generando conocimiento, innovación y desarrollo productivo. Y allí aparece una pregunta que, para Gaspar, excede ampliamente la coyuntura presupuestaria.
La reapertura de la paritaria cambió el escenario
Después de dos años sin negociaciones generales, el Gobierno nacional reabrió la discusión paritaria con las universidades nacionales. El acuerdo contempla una actualización salarial del 24,33 %, distribuida en un incremento del 21,33 % durante junio y un 3 % adicional en octubre.
Además, incorpora una actualización del 20 % para los gastos de funcionamiento, un aumento del 50 % en las Becas Manuel Belgrano y recursos adicionales para hospitales universitarios. La noticia fue compartida públicamente por Gaspar Cena a través de sus redes sociales junto con la UTN Villa María.
Allí destacó que la reapertura de la negociación constituye una conquista lograda gracias al trabajo conjunto del Consejo Interuniversitario Nacional, las organizaciones gremiales docentes y nodocentes y toda la comunidad universitaria.
Sin embargo, el propio comunicado también aclara que el acuerdo no constituye una solución definitiva. "La actualización salarial y presupuestaria es un paso importante pero de ninguna manera definitorio ni suficiente", sostiene el texto difundido institucionalmente.
Un alivio que no modifica el problema estructural
En declaraciones posteriores brindadas a Canal 20 Villa María, Gaspar Cena profundizó ese análisis. Valoró especialmente el trabajo realizado por el Comité Ejecutivo del Consejo Interuniversitario Nacional durante las negociaciones.
Según explicó, hasta último momento el Gobierno nacional insistió para que las universidades desistieran de la presentación judicial vinculada a la Ley de Financiamiento Universitario.
Finalmente eso no ocurrió.
El sistema universitario decidió mantener la demanda judicial y, al mismo tiempo, avanzar con el acuerdo salarial. Para el decano, esa decisión permitió conseguir un alivio inmediato para trabajadores docentes y nodocentes sin abandonar el reclamo estructural.
El incremento salarial mejora los ingresos del personal universitario.
También fortalece parcialmente los recursos destinados al funcionamiento institucional pero la discusión de fondo continúa abierta.
Más recursos, aunque todavía insuficientes
Gaspar explicó que el incremento del veinte por ciento destinado al funcionamiento tendrá un impacto positivo sobre la realidad de la UTN Villa María. Actualmente los recursos disponibles alcanzan aproximadamente para cubrir un 35 % de los gastos reales de funcionamiento.
Con la actualización presupuestaria, esa cobertura podría acercarse al 50 %. Es un avance pero todavía deja a la universidad muy lejos de cubrir la totalidad de sus necesidades.
"Es un alivio. Uno lo agradece. Pero el sistema universitario va a seguir peleando por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario", afirmó.
Para el decano, la discusión no termina con una mejora salarial.
La verdadera estabilidad llegará cuando las universidades cuenten con un esquema permanente y previsible de financiamiento.
La Corte Suprema también intervino en el conflicto
Mientras avanzaban las negociaciones paritarias, otro hecho modificó el escenario institucional. La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso extraordinario presentado por el Estado Nacional y dejó firme la medida cautelar que ordena aplicar los artículos 5° y 6° de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario.
La resolución fue difundida por Gaspar Cena junto al Instagram institucional de la UTN Villa María. El fallo obliga al Estado Nacional a actualizar los salarios docentes y nodocentes desde diciembre de 2023 conforme establece la ley. También dispone la recomposición de programas universitarios y becas estudiantiles previstas en la normativa sancionada por el Congreso Nacional.
Desde la mirada institucional, esta decisión fortalece la posición sostenida por las universidades durante todo el conflicto. La discusión por el financiamiento dejó de desarrollarse exclusivamente en el plano político para adquirir también respaldo judicial.
La respuesta estructural sigue siendo la misma
Tanto en sus entrevistas con Revista Vértices como en las publicaciones institucionales y en sus declaraciones a Canal 20, el decano Cena mantiene una idea constante.
La universidad obtuvo avances importantes:
- La reapertura de las paritarias constituye una buena noticia.
- El fallo de la Corte representa un respaldo institucional.
Pero ninguna de esas medidas reemplaza la necesidad de aplicar plenamente la Ley de Financiamiento Universitario. Porque, según sostiene, únicamente una política permanente permitirá garantizar salarios dignos, infraestructura adecuada, investigación científica, becas, innovación tecnológica y formación profesional de calidad.
El desafío de formar profesionales para un mundo distinto
Para ir finalizando la entrevista a la máxima autoridad de la U.T.N. Facultad Regional Gaspar Cena también comparó la universidad que conoció cuando ingresó como estudiante en 1995 con la institución actual. Recordó una época donde Internet apenas comenzaba a llegar al país, las computadoras eran escasas y buena parte de la infraestructura que hoy posee la Facultad todavía no existía.
Treinta años después, el escenario cambió completamente:
- La universidad creció.
- Las carreras evolucionaron.
- La tecnología modificó la forma de enseñar.
- Y los estudiantes enfrentan desafíos completamente diferentes.
Sin embargo, existe un aspecto que, para el decano, continúa siendo el mismo la universidad pública sigue representando una oportunidad de movilidad social. Un espacio donde miles de jóvenes pueden construir un proyecto profesional independientemente de su situación económica.
Por eso insiste en que estudiar en una universidad pública no constituye un privilegio es un derecho conquistado colectivamente que debe ser sostenido por toda la sociedad.
Cuando el conflicto deja de ser universitario
Quizá una de las conclusiones más importantes que dejan todas las intervenciones públicas del decano sea que el conflicto universitario ya no pertenece únicamente al mundo académico.
- Cada laboratorio que deja de equiparse.
- Cada proyecto científico que se posterga.
- Cada docente especializado que abandona la universidad.
- Cada carrera que encuentra dificultades para sostenerse.
- Cada beca estudiantil que pierde capacidad de acompañamiento.
- Cada convenio de transferencia tecnológica que no logra desarrollarse.
- Todo ello termina impactando mucho más allá del campus universitario.
- Afecta a las empresas que necesitan innovación.
- A los municipios que buscan asistencia técnica.
- A las industrias que requieren ingenieros.
- A los estudiantes que proyectan su futuro.
- Y, finalmente, a la capacidad que tiene el país para producir conocimiento propio.
Desde esa perspectiva, la universidad pública deja de ser solamente una institución educativa. Se convierte en una política de desarrollo.
La universidad ganó tiempo… pero el futuro todavía se discute
Las últimas semanas marcaron un punto de inflexión para el sistema universitario argentino.
- La reapertura de las paritarias.
- La actualización parcial del presupuesto.
- El incremento en los gastos de funcionamiento.
- La mejora en las Becas Manuel Belgrano.
- El fallo favorable de la Corte Suprema respecto de la Ley de Financiamiento Universitario.
- Todos esos acontecimientos modificaron el escenario.
- Sin embargo, para Gaspar Cena constituyen apenas un primer paso.
- La discusión estructural continúa abierta.
Porque detrás del presupuesto universitario no solamente se debate cuánto dinero reciben las universidades. También se discute qué lugar ocuparán la ciencia, la tecnología, la investigación, la innovación y la formación profesional dentro del proyecto de país que Argentina pretende construir.
En ese sentido, la UTN Villa María aparece como un ejemplo concreto de esa tensión.
Mientras continúa creciendo, ampliando carreras, desarrollando proyectos tecnológicos y fortaleciendo su presencia regional, también enfrenta el desafío de sostener esa expansión con recursos limitados. Por eso el título de esta historia resume también el presente del sistema universitario argentino.
La universidad ganó tiempo.
Pero todavía pelea por su futuro.
Fuentes:
Entrevistas exclusivas realizadas por Revista Vértices al Ing. Gaspar Cena, decano de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Villa María, sobre la situación presupuestaria del sistema universitario, salarios docentes y nodocentes, funcionamiento institucional, crecimiento académico, vinculación tecnológica, desarrollo regional, formación profesional y desafíos actuales de la universidad pública.
Instagram oficial de Gaspar Cena. Publicaciones institucionales del decano sobre: La reapertura de la negociación paritaria universitaria entre el Gobierno nacional, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las organizaciones gremiales.
La continuidad del reclamo por la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario. Además de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que rechazó el recurso extraordinario del Estado Nacional y dejó firme la medida cautelar que ordena aplicar los artículos 5° y 6° de la Ley 27.795, vinculados a la actualización salarial de docentes y nodocentes y la recomposición de programas universitarios y becas estudiantiles.
Instagram oficial de la UTN Facultad Regional Villa María. Publicaciones institucionales compartidas junto al decano Gaspar Cena sobre la defensa de la universidad pública, el acuerdo paritario universitario, la actualización presupuestaria, la Ley de Financiamiento Universitario y el respaldo judicial obtenido tras el fallo de la Corte Suprema.
Canal 20 Villa María. Entrevista al Ing. Gaspar Cena sobre el acuerdo paritario universitario, el rol del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el impacto de la actualización salarial y presupuestaria en la UTN Facultad Regional Villa María, el financiamiento universitario y la continuidad del reclamo por la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. [ver aquí]
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