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MECA26: el cooperativismo y el asociativismo también tendrá su lugar en la vidriera productiva regional

Del 3 al 6 de septiembre, la Sociedad Rural de Villa María vuelve a ser escenario de MECA26, la Mega Exposición del Centro Argentino. Entre stands de maquinaria, tecnología y alimentos, aparece un entramado que va más allá de la empresa individual: cooperativas como ACA Bio, Aguas de Villa María, la Cooperativa Agropecuaria Las Liebres y Quesos Las Cuatro Esquinas, junto a asociaciones civiles, fundaciones e instituciones de capital mixto y de conocimiento público. Entre ellas aparecen Encuentro Comunitario, el Centro Vasco, AERCA, la CACF, ESIL/FUNESIL, la Fundación Universitaria Siglo XXI, la UNVM y la UTN.

Villa María vuelve a transformarse, durante cuatro días, en uno de los principales puntos de encuentro de la actividad productiva del centro del país. Del jueves 3 al domingo 6 de septiembre, la Sociedad Rural reunirá a productores, industriales, comerciantes y técnicos en una edición que promete superar en escala a la anterior.

 

El plano oficial distribuye más de 300 espacios entre stands externos e internos, pabellones especializados, tres auditorios funcionando en simultáneo y sectores gastronómicos. En medio de esa fotografía pensada para el agronegocio, aparece algo que suele pasar desapercibido: la presencia de cooperativas y de organizaciones construidas alrededor del trabajo asociado.

 

Cuatro cooperativas, cuatro sectores distintos


El cooperativismo no llega a MECA26 desde un solo lugar. Se cuela en la industria, en los servicios, en el campo y en los alimentos, con expositores que muestran ramas bien diferentes de un mismo modelo.

 

ACA Bio es la de mayor escala. Figura en el plano vinculada a la transformación industrial de maíz y a la producción de bioetanol, y es un buen ejemplo de que el cooperativismo no se queda en la producción primaria: también se mete de lleno en la industrialización y el agregado de valor en origen.

 

Aguas de Villa María, ligada a la Cooperativa de Trabajo 15 de Mayo, presta el servicio de agua potable y saneamiento en la ciudad. No es agro ni industria, pero tampoco hace falta explicar por qué importa: no hay desarrollo productivo posible sin la infraestructura que sostiene la vida cotidiana de quienes trabajan y producen.

 

En el stand 60 está la Cooperativa Agropecuaria Las Liebres, la más clásica del lote: cooperativismo agropecuario con la tradición de siempre en el interior argentino, donde los productores se asociaron históricamente para ganar escala y acceder a insumos y servicios que solos no podrían pagar.

 

Y en el Pabellón de Alimentos está Quesos Las Cuatro Esquinas, reconocida localmente como cooperativa láctea. Su presencia suma algo que las otras tres no tienen: la elaboración de alimentos, el paso final donde el trabajo asociado se convierte en producto que llega a la mesa.

 

El otro plano asociativo: mutuales, asociaciones civiles y fundaciones


Más allá de las cooperativas hay un segundo plano, con lógicas distintas entre sí, que también tiene su lugar en MECA26.

 

En el stand 144 está Encuentro Comunitario, una asociación civil villamariense de perfil social y comunitario, sin fines de lucro y sin vínculo directo con la producción agropecuaria. Su presencia amplía la lectura de la feria: la economía asociativa no se agota en el cooperativismo, también incluye organizaciones que responden a necesidades sociales concretas del territorio.

 

En el Salón SRVM aparece además el Centro Vasco, un centro de colectividad organizado también como asociación civil, que suma a la muestra la dimensión cultural e identitaria de las comunidades que se asentaron en la región. Es otra forma de organización colectiva que convive, en el mismo predio, con la más económica de las cooperativas.

 

En un registro distinto aparecen AERCA (Asociación de Empresarios de la Región Centro Argentino) y la CACF (Cámara de Contratistas Forrajeros). Ninguna de las dos es una cooperativa: son entidades gremiales sin fines de lucro que agrupan y representan a sectores empresariales. AERCA, con 95 años de historia en Villa María, nuclea a pymes del comercio, la industria y los servicios; la CACF hace lo propio con los contratistas forrajeros de la región.

 

Y después están las fundaciones. La Escuela Superior Integral de Lechería (ESIL) depende de FUNESIL, que sostiene la formación técnica del sector lácteo regional en articulación con el INTA. En el mismo registro aparece la Fundación Universitaria Siglo XXI, entidad detrás de la Universidad Siglo 21, con la que el propio Municipio firmó el convenio para el nuevo campus en el Parque Industrial de Villa María.

 

Completan este plano dos instituciones de conocimiento público: la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). A diferencia de la Fundación Universitaria Siglo XXI, no dependen de una fundación privada sino del Estado nacional, y su presencia en MECA26 no es comercial: aportan formación, investigación y transferencia tecnológica a la misma trama productiva que sostienen cooperativas y asociaciones.

 

Un modelo que atraviesa varios sectores a la vez


Lo que muestra este recorrido es que la organización asociativa no es una única forma de actividad, sino un modelo capaz de insertarse en la industria, los servicios, la producción agropecuaria, los alimentos, la representación gremial y la educación, todo a la vez y dentro de una misma feria.

 

Cuando el domingo 6 cierre esta nueva edición, valdrá la pena mirar no solo cuánto se produjo y cuánto se vendió, sino quiénes estuvieron organizando ese proceso desde el trabajo colectivo. El cooperativismo y el asociativismo, en esta MECA, no aparecen como un dato curioso al margen: son una de las formas concretas mediante las cuales se organiza buena parte de la economía regional.

 
Fuente: plano de expositores y cronograma oficial de MECA26 — Mega Exposición del Centro Argentino, organizada por Grupo TodoAgro y la Sociedad Rural de Villa María.

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