Norbert Elias: el sociólogo que tardó medio siglo en ser escuchado
Una vida atravesada por el siglo XX
Nació el 22 de junio de 1897 en Breslau, ciudad entonces alemana (hoy Wrocław, Polonia), hijo único de Hermann Elias y Sophie Galevsky, un matrimonio judío acomodado. A los 18 años la Primera Guerra Mundial lo sacó de la escuela y lo mandó al frente en una unidad de transmisiones; la experiencia de las trincheras marcó para siempre su manera de pensar la violencia y la fragilidad del orden social. Terminada la guerra estudió medicina y filosofía, y se doctoró con una tesis sobre filosofía de la historia dirigida por Hönigswald —las fuentes dan fechas distintas para el doctorado, entre 1920 o 1924—. En Heidelberg descubrió la sociología y trabó amistad con Karl Mannheim, de quien fue asistente en Fráncfort entre 1930 y 1933 —en el mismo edificio donde trabajaban Adorno y Horkheimer—, mientras preparaba su habilitación sobre la sociedad cortesana francesa. El ascenso del nazismo, que en 1933 forzó a Mannheim y Elias a emigrar por separado, le impidió defenderla: ese texto, La sociedad cortesana, quedó inédito treinta y seis años.
El exilio lo llevó a Suiza, luego a París —donde sobrevivió fabricando juguetes junto a otros refugiados— y finalmente a Londres, donde se instaló en 1935. Con una beca modesta pasó tres años investigando en la biblioteca del Museo Británico manuales de buenas costumbres de la Edad Media al siglo XVIII. En 1937 hizo circular una pequeña edición privada de El proceso de la civilización, solo entre amigos; la primera edición oficial, en dos tomos, se publicó en Suiza en 1939, el mismo año que estallaba la guerra que confirmaría sus peores intuiciones sobre la fragilidad de la civilización. Su padre murió en Breslau en 1940; su madre fue deportada y asesinada en Auschwitz en 1941. Elias, que nunca se casó ni tuvo hijos, quedó como único sobreviviente de su familia inmediata.
El libro pasó casi inadvertido durante treinta años. Elias vivió ese tiempo en los márgenes de la academia: fue internado brevemente como "extranjero enemigo" en un campo de la isla de Man en 1940, y recién a los 57 años consiguió su primer puesto estable, en Leicester, en 1954. Entre 1962 y 1964 enseñó en la Universidad de Ghana. En 1970, gracias a la gestión de un colega que había escuchado su ponencia sobre "establecidos y marginados" en 1964, se publicó ¿Qué es la sociología?. El reconocimiento a El proceso de la civilización llegó con su reedición alemana —fechada entre 1969 y 1977 según las fuentes consultadas, con el segundo tomo apareciendo recién en 1979—, que se volvió un éxito editorial inesperado. En 1977 recibió también el premio Theodor W. Adorno de Fráncfort, dotado entonces con 50.000 marcos; en 1978 la Universidad de Bielefeld lo nombró doctor honoris causa. Murió en Ámsterdam el 1 de agosto de 1990, a los 93 años.
Qué hizo: una teoría del largo plazo
Elias rastreó cómo los occidentales llegaron a sentirse "civilizados", no a través de las grandes ideas sino de cambios ínfimos y concretos: cómo se dejó de comer con las manos, cómo se restringieron los ruidos corporales en la mesa, cómo cambiaron las normas sobre sonarse la nariz o compartir la cama con desconocidos. A partir de manuales de urbanidad de siglos distintos mostró que ninguna de estas conductas fue siempre vergonzosa: hubo un momento histórico preciso en que empezó a serlo, y ese desplazamiento no fue casual sino el resultado de transformaciones sociales profundas.
Llamó sociogénesis al estudio de los cambios en las estructuras sociales y políticas (la formación de los Estados, la centralización del poder) y psicogénesis al de los cambios paralelos en la psicología individual (la interiorización del autocontrol, el corrimiento de los umbrales de vergüenza). Para Elias ambos procesos son inseparables. El mecanismo que los articula es lo que llamó "mecanismo de monopolio": la larga competencia entre señores feudales terminó concentrando en la Corona tanto la recaudación de impuestos como el monopolio de la violencia legítima. Esa doble centralización —consolidada entre los siglos XI y XVII— explica el ascenso de las grandes cortes como centros de irradiación de nuevas formas de comportamiento: en la corte, sobrevivir socialmente ya no dependía de las armas sino del autocontrol y la previsión, un código que —vía la burguesía— terminó extendiéndose a toda la sociedad industrial.
En su etapa inglesa desarrolló también una sociología del conocimiento propia. Cuestionó al homo clausus —el individuo aislado como sujeto del conocimiento, imagen dominante en la filosofía desde Descartes y Kant— y propuso pensar en cambio a generaciones enteras interdependientes (homines aperti) como sujeto colectivo del saber. Acuñó la fórmula "compromiso y distanciamiento": todo conocimiento oscila entre la implicación emocional inmediata y la capacidad de tomar distancia reflexiva, y el grado de una u otra depende del desarrollo social alcanzado.
Cómo lo hizo: método y postura
Elias se definía como un francotirador académico: nunca se afilió a partidos ni escuelas, tomó distancia tanto del marxismo ortodoxo como del funcionalismo estático de Talcott Parsons, y criticó la fragmentación de las ciencias sociales en compartimentos estancos. Trabajó como un antropólogo que estudia una tribu lejana, solo que su "tribu" —la aristocracia cortesana francesa— estaba alejada en el tiempo y no en el espacio.
Su concepto central, la figuración, busca superar la dicotomía entre individuo y sociedad: lo que existe no es el individuo aislado ni una entidad abstracta llamada "sociedad", sino redes de interdependencia entre personas, cadenas cambiantes de relaciones recíprocas, comparables a las de jugadores en un juego cuyas reglas nadie diseñó de una vez pero que todos modifican con cada movimiento. Metodológicamente, esto se tradujo en trabajo minucioso con fuentes históricas concretas antes que en grandes sistemas abstractos: la sociología, insistía, debe funcionar como "cazadora de mitos", identificando las creencias que se presentan como evidencias naturales y mostrando el proceso histórico que las produjo.
No estuvo libre de contradicciones. Se le señaló una deuda con Freud que rara vez reconoció en sus textos centrales; formuló predicciones históricas equivocadas (como la inevitabilidad de una guerra entre las superpotencias, poco antes de la caída del Muro); y se discutió si su marco, centrado en procesos colectivos de largo plazo, deja margen para la decisión moral individual frente a la barbarie —la pregunta que también planteó Hannah Arendt a propósito de Eichmann.
Sus libros
- La sociedad cortesana (escrito 1933, publicado 1969). Su tesis de habilitación, frustrada por el nazismo. Analiza la corte de Luis XIV como una "etnografía" del poder: cómo la cercanía física con el rey medía el prestigio social, y cómo la vida cortesana impuso un cálculo permanente del propio comportamiento.
- El proceso de la civilización (1939, 2 tomos). Su obra mayor. Rastrea, entre los siglos XIII y XIX, la transformación de las costumbres europeas —de la mesa, el cuerpo, la sexualidad, la agresividad— y la vincula con la formación de los Estados modernos y el monopolio estatal de la violencia.
- Los alemanes (1989, publicado en inglés como The Germans). Su último gran libro. Explica el ascenso del nazismo no como una ruptura inexplicable sino como un "proceso de descivilización": prueba de que la civilización no es lineal ni irreversible.
- Sociología fundamental / ¿Qué es la sociología? (1970). Expone su concepción de la disciplina: ni el individuo ni la sociedad como totalidad, sino las figuraciones, y a Auguste Comte como precursor incomprendido.
- Compromiso y distanciamiento (1983). Ensayos de sociología del conocimiento escritos entre 1956 y 1980, donde desarrolla esa fórmula y la ilustra con un cuento de Poe sobre dos hermanos atrapados en un remolino.
- Establecidos y marginados (con John Scotson, 1965). Estudio de un barrio obrero inglés: muestra que la exclusión social puede organizarse sin diferencias de clase ni etnia, solo por la antigüedad de residencia.
- La soledad de los moribundos (1982). Sobre cómo la muerte se volvió un tabú oculto "tras bambalinas" en la sociedad moderna, y cómo eso condena a los moribundos al aislamiento.
- Deporte y ocio en el proceso de la civilización (con Eric Dunning, 1986). El deporte como "combate controlado" que permite descargar, de forma reglada, la violencia que la vida civilizada reprime en los demás ámbitos.
- Mozart. Sociología de un genio (1991, póstumo). La biografía del compositor leída como el conflicto entre el viejo modelo del artista-servidor de la corte y el naciente modelo del genio independiente.
- Sobre el tiempo (1984). El tiempo como construcción social e histórica, no como dato natural o categoría innata del pensamiento.
- Teoría del símbolo. Un ensayo de antropología cultural (inglés 1991, español 1994). Su crítica más sistemática al homo clausus y defensa de una humanidad de "individuos abiertos" e interdependientes.
- Humana Conditio (1985). Ensayo sobre la guerra y el siglo XX, escrito para el 40.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial; incluye sus (fallidos) pronósticos sobre la Guerra Fría.
- Mi trayectoria intelectual (1990). Su relato autobiográfico, publicado el año de su muerte.
Por qué recordarlo hoy
Norbert Elias piensa lo político y lo social sin separar la gran estructura —Estado, mercado, instituciones— de la vida cotidiana más íntima. Para una revista interesada en economía social y derechos, eso tiene un valor concreto: las instituciones no son entidades ajenas que caen desde arriba, sino redes de interdependencia que las personas mismas sostienen y pueden transformar. Su distinción entre compromiso y distanciamiento es, además, una herramienta de uso diario para el periodismo: ayuda a preguntarse cuándo una cobertura está tan atrapada en la urgencia que pierde capacidad de comprensión, sin caer por eso en la indiferencia. Y su idea de que los procesos civilizatorios pueden retroceder es un antídoto necesario contra cualquier relato ingenuo del progreso, y una invitación a no dar nunca por sentadas las conquistas en derechos humanos y convivencia democrática.
Fuentes consultadas
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Serna, J. (2004). "Norbert Elias y la caída de la civilización". Prohistoria, n.º 8, Rosario, pp. 137-150. [Leer Aquí]
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"Norbert Elias". Wikipedia, la enciclopedia libre. Consultado en 2026. [Leer Aquí]
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Pabón, A. F. (2014). "La obra de Norbert Elias: aportes para una sociología histórica". [Leer Aquí]
Universidad Torcuato Di Tella, Departamento de Historia. (El repositorio de la UTDT indexa este texto también bajo "Número 7, nov. 2016"; la fecha de emisión del documento original es noviembre de 2014.) [Leer Aquí]
Jurado Jurado, J. C. (2004). "Sobre el proceso de la civilización de Norbert Elías". Nómadas, n.º 10, Universidad Complutense de Madrid. [Leer Aquí]
Elías, N. (1978). "Del guerrero al cortesano" (fragmento de El proceso de la civilización, trad. José María Pérez Gay). Nexos, n.º 8, agosto de 1978. [Leer aquí]
Urteaga, E. (2011). "Vida y obra de Norbert Elias". Comprendre, vol. 13/2, pp. 71-103.
"Norbert Elias" (cronología biográfica y bibliografía). Página biográfica en línea, con material fotográfico del Universitätsarchiv Bielefeld (fondo FOS 01951). [Leer aquí]
Collado Mazzeo, P. A. (2011). "Una contribución a la sociología contemporánea: revisitando 'La sociedad cortesana' de Norbert Elías". Confluencia, UNCuyo, n.º 10, pp. 11-32. [Leer aquí]
Bustamante Olguín, F. (2020). "Sociología histórica de Norbert Elias..." Revista nuestrAmérica, vol. 8, n.º 15, pp. 237-252. [Leer aquí]
Fuente: Sociología contemporánea
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