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Oscar Luis Huidobro y las empresas recuperadas, autogestión productiva frente a la crisis

Oscar Luis Huidobro, tesorero de FEDECARA y referente histórico de las empresas recuperadas, analizó en Desde la Gente Córdoba, conducido por Pablo Tissera y Marta Gaitán, el presente del sector en un contexto de cierre de industrias, apertura importadora y crisis del trabajo. Conocido como “el Vasco”, reconstruyó los inicios de las fábricas recuperadas, explicó la evolución hacia el concepto de empresas sociales autogestionadas y advirtió sobre la necesidad de consolidar un movimiento cooperativo y mutual con participación política propia

De las primeras fábricas recuperadas a FEDECARA

 

Oscar Luis Huidobro ubica sus primeros pasos en el mundo de las empresas recuperadas hacia fines de los años ochenta.

 

“Yo empecé en la fábrica recuperada en la época de 1989”, recuerda.

 

El dirigente explica que aquel proceso nació de una pregunta urgente.

 

Qué pasaba con la cantidad de trabajadores que quedaban en la calle, sin posibilidad de volver a su empleo ni de llevar el pan a la casa.

 

Desde ese punto de partida, comenzaron a recuperar experiencias previas, como los cierres de ingenios azucareros en Tucumán durante la dictadura de Onganía y proyectos vinculados a la gestión social del trabajo.

 

“Eso que nunca se pudo hacer en Tucumán, nosotros empezamos a trabajarlo en el 89 y lo concretamos en la primera recuperada en Florencio Varela”, señala.

 

La primera experiencia fue Agabor, una fábrica metalúrgica de hilos.

 

Luego llegaría Ferraútil, otra metalúrgica vinculada a envases de gas.

 

Una experiencia nacida de la militancia obrera

 

El referente de FEDECARA remarca que aquellas primeras recuperaciones no fueron hechos aislados.

 

Formaron parte de una trayectoria obrera, política y militante.

 

“Esas dos peleas, esas dos luchas las dimos todos los compañeros que proveníamos de las experiencias militantes de la década del 70”, afirma.

 

También recuerda el rol de Francisco “Barba” Gutiérrez, entonces secretario de la UOM de Quilmes, Varela y Berazategui.

 

Desde allí, el movimiento comenzó a construir una tradición propia.

 

Una tradición marcada por la defensa de los puestos de trabajo, la resistencia frente a las quiebras fraudulentas y la decisión de gestionar colectivamente empresas abandonadas o vaciadas.

 

Un presente parecido a los noventa, pero más cruel

 

Al comparar aquellos años con el presente, el dirigente no duda.

 

“Estamos en la misma necesidad que teníamos en los 90”, sostiene.

 

Para Huidobro, la crisis actual tiene puntos de contacto con el menemismo, pero también rasgos más agresivos.

 

“Este es un gobierno más agresivo, más violento y más cruel que el otro, que ya era violento, cruel y agresivo”, afirma.

 

La diferencia, según explica, es que hoy tanto el sector patronal como el Estado aprendieron de las experiencias de recuperación obrera.

 

“Aprendieron que los trabajadores podemos autogestionar las plantas, podemos evitar las quiebras fraudulentas y podemos servir a nuestra clase”, advierte.

 

Por eso, sostiene, el Gobierno despliega más control y presencia policial para impedir nuevas recuperaciones.

 

Empresas sociales autogestionadas

 

El referente explica que el sector también fue modificando su propia manera de nombrarse.

 

“Hoy nosotros ya no nos decimos fábrica recuperada, para evitar estigmatizaciones”, señala.

 

La definición actual es empresas sociales autogestionadas.

 

Esa categoría no niega la forma cooperativa.

 

Al contrario, la reafirma.

 

“Nosotros somos cooperativas. Somos constituidas como cooperativas formalmente”, aclara.

 

Pero incorpora una mirada más amplia sobre la gestión, la producción y el horizonte político del trabajo.

 

Estudiar para gestionar

 

Huidobro recuerda que, cuando los trabajadores ingresaban a las plantas recuperadas, muchas veces conocían apenas uno o dos puestos de trabajo.

 

Eso obligó a un proceso intenso de formación.

 

“No alcanzaba con que cada uno tenga su puesto de trabajo. También había que administrar”, explica.

 

Para poder gestionar, se vincularon con universidades, facultades y equipos técnicos.

 

El dirigente menciona la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, la Facultad de Ciencias Sociales y la Facultad de Ciencias Económicas.

 

Ese aprendizaje permitió pasar a otra etapa.

 

“Éramos trabajadores que, en vez de llorar, decidimos luchar y recuperar nuestras fuentes de trabajo”, resume.

 

Autogestión productiva y horizonte postcapitalista

 

Uno de los conceptos centrales que plantea el Vasco es el de autogestión productiva.

 

“Nosotros tenemos el modelo de autogestión productiva”, afirma.

 

No se trata de abandonar el cooperativismo, sino de profundizarlo desde una forma propia de organización del trabajo.

 

La propuesta apunta a superar la mera supervivencia cotidiana de la empresa.

 

“Entendemos que este modo de producción capitalista no nos sirve”, sostiene.

 

Por eso habla de construir una forma organizativa y política capaz de avanzar hacia “un modo de producción post-capitalista”.

 

Un sector que sostiene miles de puestos de trabajo

 

El dirigente dimensiona el peso actual de las empresas recuperadas.

 

“Somos 23.000 aproximadamente”, afirma sobre los puestos de trabajo sostenidos por el sector.

 

También señala que llegaron a tener alrededor de 400 fábricas, aunque durante el actual Gobierno perdieron unas 50.

 

La rama más golpeada, según explica, es la textil.

 

“Es la rama más volteada por la importación totalmente absurda que hay”, advierte.

 

Menciona experiencias como Textiles Pigüé, Textiles Limbó, Trelew y Mar del Sur, donde los trabajadores atraviesan una situación muy difícil.

 

Producción, frigoríficos y presencia de mujeres

 

El sector se desarrolla en distintas ramas productivas, como textiles, gráficos, metalúrgicos y frigoríficos.

 

En el caso de la actividad frigorífica, Huidobro destaca que las empresas recuperadas también administran espacios vinculados a la producción de carne.

 

Además, señala la importancia de incorporar mujeres a tareas históricamente masculinizadas.

 

“Fuimos los primeros en incorporar a la planta de sacrificio, de faenamiento, a las primeras mujeres a las que les enseñamos a manejar los cuchillos”, cuenta.

 

Aunque reconoce que todavía no se trata de un número grande, remarca que las compañeras ya están dentro de la producción directa.

 

Construir un movimiento cooperativo y mutual

 

Hacia el cierre, el referente plantea que el sector debe avanzar hacia una construcción más amplia.

 

“Es necesario que el sector que nos estamos viendo en Rosario y en Córdoba se empiece a transformar en un movimiento”, afirma.

 

La idea es construir una participación política nueva dentro del cooperativismo y el mutualismo.

 

Para Huidobro, no alcanza con presentar problemas sectoriales.

 

También hay que construir propuestas para gobiernos municipales, provinciales y nacionales, tanto actuales como futuros.

 

“Es necesario empezar a mostrar el plan de autogestión productiva”, concluye.

 

Fuente: Entrevista a Oscar Luis Huidobro en el programa Desde la Gente Córdoba, conducido por Pablo Tissera y Marta Gaitán, producción del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

Información

Fuente: Foto ANSOL

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