Quesillos Güemes llevó a MECA26 su desafío por un récord Guinness
De Salta a la cuenca láctea de Villa María
Quesillos Güemes llegó desde Salta hasta MECA26 con una propuesta que mezcla producción láctea, tradición e identidad territorial. Participaron Lucas Anze, colaborador del proyecto, y Lorena, responsable técnica de la sala de elaboración. La invitación llegó de parte de la organización de TodoAgro, y así la experiencia salteña se cruzó en Villa María con otras expresiones de la producción quesera.
"Venimos a representar a nuestro municipio", cuenta Lorena. La presencia tuvo un objetivo puntual: compartir el proyecto con el que se preparan para intentar un récord Guinness elaborando un quesillo artesanal.
El desafío: un quesillo de 700 kilos
La magnitud del proyecto explica buena parte del interés que despertó en el sector lácteo de MECA26. El récord que buscan superar corresponde a México, con una pieza de 630 kilos —Quesillos Güemes apunta a llevar esa cifra hasta los 700. "Nosotros buscamos batir ese récord, elaborando un quesillo de manera artesanal y en una sola pieza, con 700 kilos", detalla Anze.
La particularidad no está solo en el tamaño: el proyecto busca sostener el método artesanal e incorporar a los niños en el proceso de elaboración.
Sabores y saberes que llegaron a MECA26
La participación en Villa María también funcionó como intercambio. "Contar un poco la experiencia y ver, llevarnos conocimientos, sabores, saberes", resume el colaborador sobre el paso por la exposición. Detrás de esa idea hay una preocupación concreta: que una tradición característica de Salta no siga perdiendo presencia entre las nuevas generaciones.
Un alimento característico del norte argentino
"El quesillo es una pasta hilada, muy característica del norte argentino", describe Anze, comparándolo con la mozzarella para que el público de otras regiones se haga una idea —aunque aclara que tiene diferencias. "Es lo más parecido a lo que ustedes conocen como una mozzarella, pero con un tenor de acidez distinto y le permite mantenerse sólido en una sola pieza", explica. Esa capacidad de sostener la estructura es clave para el desafío: llegar a los 700 kilos en una única pieza artesanal.
Un récord que nació para recuperar una tradición
Detrás del Guinness hay una motivación que va más allá de la cifra. Todo arrancó cuando el salteño notó que el consumo de quesillo perdía terreno entre sus propios paisanos. "Se iba perdiendo un poco la cultura del quesillo", señala. Por eso decidieron apuntar buena parte de la iniciativa hacia los chicos: "Decidimos buscar a los más chiquitos, que son nuestros consumidores de mañana, para que se involucren no solamente en consumirlo, sino en aprender a hacerlo".
Antes, ese conocimiento circulaba naturalmente puertas adentro: "Era un conocimiento que antes en cada casa de un salteño se sabía", recuerda Anze. El récord de los 700 kilos funciona entonces como excusa para volver a poner al quesillo en el centro de la conversación.
Los niños, protagonistas del desafío
La participación infantil no será solo simbólica. "Principalmente ese día el desafío es inculcarle a los niños la cultura quesera que tenemos en Güemes", dice la responsable técnica. La idea es que conozcan el producto, pero también cómo se elabora y qué representa para la identidad alimentaria de su provincia.
La búsqueda de recursos para llegar a los 700 kilos
Una elaboración de esta escala requiere recursos y articulaciones, y ahí está uno de los principales desafíos que todavía tienen por delante. "Seguir adelante en cuanto a la búsqueda de recursos", señala Lorena sobre los próximos pasos, agradeciendo a quienes ya están colaborando con la iniciativa.
Fuente: entrevista exclusiva realizada por Revista Vértices a Lucas Anze, colaborador de Quesillos Güemes, y Lorena, responsable técnica de la sala de elaboración, durante su participación en el sector lácteo de MECA26 – Mega Exposición del Centro Argentino, en Villa María.
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