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“Siento un amor muy profundo por Monte Maíz”, Martín Rodríguez, el concejal más joven del pueblo

Martín Rodríguez, nuevo concejal de Monte Maíz con 28 años, asume su banca con una mirada atravesada por la militancia universitaria, el trabajo territorial y una fuerte identidad local. Estudiante avanzado de Ciencia Política y Derecho, el joven dirigente plantea que su desafío es representar a la juventud, aportar ideas nuevas al Concejo y trabajar por un pueblo que crece, pero que también enfrenta problemas concretos como residuos, tránsito pesado, recortes nacionales, ambiente y planificación urbana.

Una banca joven para mirar Monte Maíz desde otro lugar


“Todavía no caigo en la realidad”, reconoce Martín Rodríguez después de asumir como concejal. El joven dirigente describe el momento como “un cambio grande” y asegura que ya tiene “la cabeza metida en esta banca” para trabajar por Monte Maíz.

 

La asunción tuvo una carga especial. Según cuenta, se concretó algo que venía de la campaña de hace dos años. “Buscábamos ocupar esa banca y realmente representar a la juventud”, afirma. No lo plantea como una ruptura con las miradas existentes, sino como un aporte generacional. “Tratar de dar una mirada un poco distinta, desde otro lado”.

 

La política como herencia familiar y como formación


La vocación política tiene raíces familiares. El nuevo concejal recuerda a su abuelo, dos veces jefe comunal de Colonia Barge, como una figura decisiva. “De los once nietos que tiene mi abuelo, soy el único que trató de seguir sus pasos”, cuenta.

 

Después llegó Córdoba, el estudio de Derecho, la Ciencia Política y la militancia universitaria. En ese recorrido, el joven montemaicino fue construyendo herramientas que hoy siente útiles para ocupar una banca. “La primera parada mía ante la política fue en un aula”, explica, al recordar sus primeras intervenciones en elecciones estudiantiles.

 

Universidad, militancia y territorio


El dirigente se formó políticamente en la Universidad Nacional de Villa María, sede Córdoba, dentro de la agrupación Juntos por Sociales. Hoy está a cuatro materias de recibirse de politólogo y también cursa Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba.

 

Esa experiencia le dio herramientas de diálogo, oratoria y organización. Pero su militancia no quedó solo en la universidad. Actualmente es vicepresidente de la asociación civil "'Ponete la Diez'', en la seccional décima de Córdoba.

 

“Creemos que la política tiene que ser una herramienta transformadora de lo social y de lo económico”, afirma. Desde ese espacio recorren barrios, relevan necesidades y realizan acciones concretas como entrega de kits escolares y campañas de abrigo.

 

Córdoba frente al ajuste nacional


Al analizar la realidad provincial, el joven concejal advierte un escenario difícil. “La realidad está siendo muy cruel”, sostiene. Habla de gente durmiendo en la calle, caída del consumo, locales vacíos, pérdida de empleo y recortes nacionales que se sienten en la vida cotidiana.

 

Sin embargo, también marca la presencia del Estado provincial. Menciona programas como Empleo Más 26 y el PPP, orientados a jóvenes y personas que quedaron sin trabajo. Para el dirigente, Córdoba intenta sostener políticas públicas en medio de un contexto nacional adverso.

 

Coparticipación, transporte y responsabilidades políticas


Uno de los puntos que más le preocupa es la confusión social sobre las responsabilidades entre Nación, Provincia y municipios.

 

“Muchas veces la gente no sabe cómo funcionan los gobiernos provinciales y nacionales con los fondos de coparticipación”, explica. En ese marco, plantea que el Gobierno nacional recorta recursos y luego la responsabilidad termina cayendo sobre provincias o municipios.

 

Para el joven referente, hace falta explicar mejor cómo se distribuyen los fondos y qué consecuencias concretas tienen los recortes nacionales en transporte, discapacidad, seguridad, educación y servicios públicos.

 

El peronismo que necesita volver a unirse


De cara al 2027, el concejal plantea que el peronismo debe ordenar su discusión interna. “Necesitamos un peronismo unido, que deje de lado los egos y las disputas internas”, afirma.

 

Para él, antes de hablar de nombres propios, la fuerza política debe volver a preguntarse qué representa. “Hay que volver a esas bases de decir qué es el peronismo”, señala. Justicia social, trabajo, dignidad y federalismo aparecen como conceptos centrales de su mirada.

 

También advierte que Javier Milei sigue siendo un actor político fuerte, aunque el deterioro económico y los escándalos todavía no hayan quebrado del todo su base de apoyo.

 

Llaryora, Córdoba y la posibilidad de reelección


Consultado por la política provincial, el joven dirigente sostiene que Martín Llaryora tiene posibilidades de ser reelecto. “Está manejando muy bien el barco cordobés”, afirma.

 

Destaca que el gobernador sostiene políticas como el Boleto Educativo Cordobés con recursos propios, aun en medio de recortes nacionales. También valora que la obra pública no se haya detenido y que existan respuestas provinciales frente a un escenario económico complejo.

 

Sobre las críticas internas al cordobesismo, especialmente aquellas que comparan a Schiaretti con Macri, el dirigente considera que son erradas. “Decir que Schiaretti es igual que Macri me parece un comentario muy errado”, sostiene, marcando diferencias entre modelos de gestión.

 

Monte Maíz, un pueblo que crece y se transforma


Cuando habla de su pueblo, el tono cambia. El joven concejal describe a Monte Maíz como una comunidad que busca adaptarse a nuevas realidades. “Es un pueblo que sigue creciendo”, dice.

 

Destaca la fuerza industrial, la llegada de nuevos vecinos, el trabajo que generan las empresas locales y la presencia de servicios que muestran una estructura casi urbana. Bancos, universidades, terciarios, industrias y actividad comercial hacen que Monte Maíz funcione como una pequeña ciudad regional.

 

“Somos el interior profundo de Córdoba y la gente nos conoce”, afirma con orgullo.

 

Amor por el pueblo y orgullo montemaicino


El nuevo concejal insiste en que Monte Maíz tiene una identidad fuerte que a veces sus propios habitantes no reconocen.

 

“Yo siento un amor muy profundo por Monte Maíz”, afirma. Allí están su familia, sus amigos, su escuela y una forma de vida que valora profundamente.

 

Para el joven dirigente, la esencia del pueblo se expresa en lo cotidiano. Saludar al entrar a un lugar, conocer a los vecinos, reconocer las calles y compartir una historia común. “El montemaicino tiene que estar orgulloso de su pueblo, sea donde sea que esté”.

 

La vara alta de las gestiones locales


Rodríguez también reconoce el peso histórico de las gestiones anteriores, especialmente la figura de Luis Trotte. “Luis dejó la vara alta porque trabajó mucho por el pueblo”, afirma.

 

Desde su mirada, el electorado de Monte Maíz suele diferenciar entre los niveles nacional, provincial y local. Puede votar de una manera para presidente, de otra para gobernador y de otra para intendente. La explicación, según el concejal, es simple. En un pueblo, la gestión se ve en la calle.

 

“En Monte Maíz caminás las calles y te das cuenta si se hacen o no se hacen cosas”, sostiene.

 

La gestión local y una mirada sobre el futuro político de Monte Maíz


En ese marco, el joven concejal también destacó el rol de Ignacio Silva como una figura importante dentro del presente político local. “Nacho me parece una pieza fundamental para la política de Monte Maíz”, sostuvo. Lo definió como “una persona honesta”, con “el compromiso de trabajar por todo Monte Maíz” y con una “convicción muy marcada”.

 

Para Rodríguez, esa valoración no se apoya solo en una cuestión personal, sino en una lectura sobre la gestión y el futuro de la localidad. “Siento que todo lo que hace, lo hace pensando en un futuro mejor, un crecimiento para Monte Maíz”, afirmó. En ese sentido, remarcó que “se ve el compromiso, se ve la gestión” y consideró que se trata de “una persona con futuro político en Monte Maíz”.

 

Basural, residuos y educación ambiental


Uno de los temas prioritarios que quiere trabajar es la problemática de los residuos. El joven concejal describe la situación del basural a cielo abierto como un problema ambiental y sanitario.

 

“Tenemos un basural muy contaminante, cada tanto se prende fuego y el humo llega en dos minutos al pueblo”, advierte.

 

Por eso plantea la necesidad de una nueva sistematización de la recolección, educación ambiental, reciclaje y reducción de residuos. Para él, no alcanza con culpar al municipio o al vecino. Hay que cambiar la forma de abordar el problema.

 

“Hay que agarrar el problema desde otro lado, desde la educación, desde el reciclaje y desde la reducción de los residuos”.

 

Economía circular como proyecto político local


El concejal adelanta que uno de los proyectos que más le interesa impulsar está vinculado a la economía circular.

 

“Me gustaría mucho trabajar con economía circular porque hace falta un cambio”, afirma. Su objetivo es ver un Monte Maíz más limpio y con futuro, pensando especialmente en los niños y en quienes eligen vivir en la localidad.

 

La propuesta parte de capacitaciones en escuelas, reciclado y las tres R. “Reducir, reciclar y reutilizar”. La idea es que niños y adolescentes puedan replicar esos aprendizajes en sus casas y transformar hábitos familiares.

 

Tránsito pesado, recursos y planificación


Otro problema que identifica es el tránsito pesado dentro del pueblo. Camiones que rompen pavimento, incumplen normativas y generan conflictos cotidianos.

 

“Si queremos hacer un sector especial para el tránsito pesado, hay que hacerlo bien, y eso consta de recursos”, explica. Pero advierte que esos recursos hoy son difíciles de conseguir por los recortes y por las múltiples demandas municipales, entre ellas salud y obras públicas.

 

Para el joven dirigente, la clave está en ser estratégicos. Ordenar prioridades, planificar y sostener decisiones de largo plazo.

 

Una generación que quiere dejar algo


El cierre de su mirada combina juventud, pertenencia y responsabilidad. Rodríguez no llega al Concejo solo para ocupar una banca, sino para abrir una agenda vinculada a ambiente, juventud, territorio y futuro.

 

“Quiero trabajar por un Monte Maíz a futuro más limpio”, afirma. La frase sintetiza el sentido de su ingreso al Concejo. Representar a una generación que heredó un pueblo con historia productiva, industrial y política, pero que también debe enfrentar nuevos desafíos ambientales, urbanos y sociales.

 

Fuente: En exclusiva para Revista Vértices

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