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“Tenemos que defender los medios locales”, Sergio Vaugdanotto y la batalla cultural del interior

Sergio Vaugdanotto, reconocido periodista de Villa María, integrante de una histórica trayectoria en medios gráficos, radiales y cooperativos, se define ante todo como “trabajador de prensa”. En el marco del especial de Revista Vértices por el Día del Trabajador, reflexiona sobre los cambios culturales y políticos en el mundo laboral, la pérdida del orgullo obrero, la importancia del sindicalismo, el valor de los medios locales y el rol social del periodismo regional. Con experiencias que van desde la militancia gremial en Buenos Aires y Página/12 hasta el cooperativismo periodístico en Villa María, el comunicador reconstruye una vida atravesada por el trabajo, la solidaridad y la defensa de la comunicación local.

“Nos fueron cambiando hasta las palabras”


El periodista comienza la entrevista con una reflexión profundamente cultural sobre el mundo del trabajo.

 

“Antes íbamos a la huelga, después al paro y después a una medida de acción directa”, señala. Para él, los cambios no fueron solamente económicos o políticos, sino también lingüísticos.

 

“Nos han ido limando hasta el lenguaje”, afirma.

 

Allí introduce una comparación que atraviesa toda la conversación. “Antes nuestros viejos hablaban de porvenir, ahora hablamos de futuro”. Según explica, el porvenir parecía algo cercano y colectivo, mientras que el futuro aparece como una meta distante, individual y muchas veces inalcanzable.

 

“Como que el laburante no tiene futuro, no puede soñar”, resume.

 

El orgullo de asumirse trabajador


Uno de los ejes más fuertes de la entrevista aparece cuando habla del vínculo emocional con el trabajo.

 

“Extraño el orgullo de sentirse trabajador”, dice.

 

El comunicador sostiene que el trabajo dejó de vivirse como parte de la identidad colectiva para convertirse muchas veces en una carga o una obligación.

 

“El chango que tiene laburo de mozo debería sentir orgullo de ser mozo”, reflexiona. Para él, la dignidad del trabajo no puede quedar subordinada solamente a una lógica aspiracional o de éxito individual.

 

También insiste en que hace falta recuperar algo básico. “Hablar con el compañero de al lado”.

 

La pérdida de consensos sociales


El referente periodístico considera que muchas conquistas sociales históricas hoy volvieron a estar en discusión.

 

“No le podía faltar el pan en la mesa al jubilado”, recuerda al hablar de políticas que durante años funcionaron como consensos básicos.

 

Universidad pública, salud, discapacidad e inclusión aparecen como temas que, según él, sufren un fuerte retroceso.

 

“Parece que ahora hay que cagarlos a palo todos los miércoles para que aprendan”, dice en referencia a jubilados movilizados.

 

También advierte sobre una sociedad donde determinadas personas empiezan a ser consideradas “descartables”.

 

“Como que la persona que deja de producir, la sociedad tiende a descartarla”, reflexiona.

 

Trabajador de prensa antes que periodista


Cuando le preguntan cómo se define, la respuesta es inmediata. “Yo siempre pongo trabajador de prensa”, afirma.

 

Explica que ese concepto lo aprendió durante su militancia gremial en Buenos Aires, primero en la Asociación de Periodistas de Buenos Aires y luego en la construcción sindical que derivó en la UTPBA.

 

Allí fue delegado de la agencia Diarios y Noticias, perteneciente al Grupo Clarín, durante los años posteriores al retorno democrático.

 

“En el sindicato aprendí el compañerismo y a asumirme siempre como trabajador”, sostiene.

 

Asambleas, despidos y una marca que no se borra


El periodista recuerda especialmente los conflictos gremiales en la agencia DIN entre 1983 y 1989. “Nos echaban ocho compañeros y reincorporaban cuatro”, cuenta.

 

Todavía recuerda caminar llorando desde el Ministerio de Trabajo hacia la redacción de la agencia pensando en los compañeros que quedaban afuera.

 

“Esas cosas no se te van más”, afirma.

 

Para el comunicador, la experiencia sindical no fue solamente organizativa. También fue una escuela de humanidad y solidaridad.

 

España, el País Vasco y otra cultura del trabajo


Durante casi una década vivió en España, especialmente en el País Vasco, donde desarrolló experiencias periodísticas y sociales muy intensas.

 

“Aprendí mucho de la cultura del trabajo”, recuerda.

 

Habla de puntualidad, disciplina y hábitos laborales distintos, pero también de algo más profundo. La solidaridad.

 

En Bilbao participó de un programa radial llamado “Oye cómo va”, orientado a problemáticas del tercer mundo y campañas de cooperación internacional.

 

“Conocí gente muy solidaria”, resume al recordar experiencias vinculadas a organizaciones sociales, ONGs y campañas humanitarias para América Latina.

 

Página/12 y el regreso a Argentina


Tras volver al país en 1997, una ex compañera gremial facilitó su ingreso a Página/12. Allí trabajó junto a figuras como Mario Wainfeld, Diego Schurman y otros periodistas reconocidos. “Fue una experiencia muy interesante”, recuerda.

 

Cubrió campañas políticas, debates nacionales y una etapa intensa del periodismo argentino, hasta que decidió regresar a Villa María convocado para dirigir un diario regional.

 

“Me enamoré en Villa María y tengo hijos acá”, cuenta al explicar por qué decidió quedarse definitivamente en la ciudad.

 

Cooperativismo, pandemia y transformación digital


Actualmente integra un medio cooperativo y reflexiona sobre los cambios tecnológicos que atraviesan al periodismo.

 

Reconoce el avance inevitable de lo digital, pero también sostiene que el papel todavía conserva un espacio importante, especialmente en ciudades intermedias y regiones.

 

“Todavía creemos que hay mucho camino para el papel”, afirma.

 

También destaca el rol de nuevas generaciones de trabajadores que impulsan redes sociales y formatos digitales dentro de los medios regionales.

 

El valor estratégico de los medios locales


Uno de los tramos más potentes de la entrevista aparece cuando habla del rol de los medios regionales. “La gente sabe lo que pasa a 700 kilómetros, pero no sabe lo que pasa a 700 metros”, sostiene.

 

Para el periodista, los medios locales cumplen una función irremplazable. Contar aquello que los grandes medios nacionales nunca van a mirar.

 

“Que haya gente durmiendo en el atrio de la catedral no te lo va a contar TN ni C5N”, afirma. Allí aparece una defensa explícita del periodismo territorial, comunitario y regional. “Tenemos que defendernos entre nosotros”


El trabajador de prensa también plantea la necesidad de construir mayor articulación entre medios locales. “Tenemos que dejar de lado los celos y acompañarnos sanamente”, sostiene.

 

Desde su mirada, medios gráficos, radiales, televisivos y digitales cumplen una tarea social fundamental en pueblos y ciudades del interior.

 

No se trata solamente de informar. También de fortalecer comunidades, visibilizar problemas y compartir soluciones entre localidades.

 

“Si una ordenanza mejoró la vida en otro pueblo, hay que copiarla”, reflexiona.

 

El periodismo como herramienta comunitaria


Hacia el final de la entrevista, el periodista deja una definición que resume buena parte de su pensamiento. “Tenemos que hinchar para que las cloacas lleguen al último barrio”.

 

La frase trasciende lo periodístico. Expresa una idea de comunicación ligada al territorio, a la vida cotidiana y a las necesidades concretas de la gente.

 

Para el referente villamariense, el periodismo local no puede pensarse solamente como negocio o circulación de información. Tiene una responsabilidad comunitaria.

 

Y quizás por eso insiste tanto en seguir definiéndose como trabajador de prensa. Porque detrás de la palabra trabajador aparece todavía una idea colectiva que, según él, vale la pena recuperar.

 

Fuente: Entrevista a Sergio Vaugdanoto, trabajador de prensa y referente periodístico de Villa María, en exclusiva para Revista Vértices.

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