Desigualdad de género en la economía: un 8M en tiempos de ajuste
El Día Internacional de la Mujer encuentra a las trabajadoras argentinas en un contexto de fuerte ajuste económico y retrocesos en materia de equidad de género. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analiza la situación laboral, impositiva y presupuestaria desde una perspectiva de género y muestra un panorama preocupante.
Autor
Redacción
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Fuente: Foto de CEPA
Trabajo e ingresos: una brecha que se profundiza
Según el CEPA, las mujeres siguen enfrentando barreras estructurales en el acceso y calidad del empleo. En el tercer trimestre de 2024, la brecha de actividad entre varones y mujeres alcanzó los 18,4 puntos porcentuales, con una tasa de actividad femenina del 52,1% frente al 70,5% de los hombres. Además, la tasa de desocupación femenina subió a 7,9%, aumentando la diferencia con los varones a 1,7 puntos.
La precarización también golpea con más fuerza a las mujeres. La informalidad laboral femenina creció hasta el 38,7%, superando en 3,7 puntos la de los varones. En términos de ingresos, la brecha salarial se acentuó: el ingreso promedio de las mujeres es un 27,7% menor al de los hombres.
La desigualdad tributaria y el sesgo regresivo del ajuste
La desigualdad económica entre géneros también se refleja en la tributación. En el Impuesto a los Bienes Personales, solo el 32,8% de los contribuyentes son mujeres, y la valorización de sus bienes representa apenas el 29,1% del total. En el Impuesto a las Ganancias, las mujeres representan el 30% de las declaraciones, pero solo explican el 24,6% de los ingresos gravados.
A esto se suma la reforma impositiva del gobierno de Javier Milei, que redujo las alícuotas progresivas del Impuesto a los Bienes Personales, beneficiando principalmente a los patrimonios más altos, que en su mayoría pertenecen a varones.
Recortes en políticas de género: el ajuste más brutal
El CEPA también advierte sobre el desmantelamiento del Presupuesto con Perspectiva de Género. En 2024, la reducción real del gasto etiquetado con enfoque de género fue del 21%, con recortes drásticos en programas claves:
Potenciar Trabajo (-81%) y Registradas (-100%), fundamentales para la inserción laboral femenina. Programa Acompañar (-87,6%), que brinda asistencia a víctimas de violencia de género. Educación Sexual Integral (-98,7%) y Plan ENIA (-93,9%), esenciales en la prevención de embarazos no deseados y educación en derechos. Distribución de alimentos en comedores comunitarios, afectando especialmente a mujeres que sostienen estos espacios.
Un 8M con más desigualdad
El informe del CEPA deja en claro que el ajuste actual no es neutral en términos de género. Las mujeres, sobre todo las de sectores más vulnerables, son las más afectadas por la caída del empleo, la reducción de ingresos y el recorte de programas sociales. En este contexto, el 8M se convierte en una jornada clave para visibilizar cómo las políticas económicas impactan en las desigualdades de género y exigir respuestas ante un escenario cada vez más adverso.
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