Crater y el rock que no se rinde

Ignacio “Nacho” Battaglia, músico villamariense y bajista de Crater, reconstruye su entrada tardía al mundo de los instrumentos, la experiencia de tocar en banda y el presente de un género que describe como “acotado” en lo local. Entre discos en proceso, dificultades reales para sostener el rock y el deseo de un circuito más justo, plantea una idea clave “organización entre bandas” y un horizonte de autogestión para que el esfuerzo no termine, como dice, “haciéndole la fiesta a los bares”.

 

El primer contacto: “la música la tenemos dentro”

 

“Creo que todos en nuestra familia nos inculcan algo de música distinta, y en todos tenemos la música dentro”. Pero el salto ocurre con el encuentro concreto con los instrumentos. “El primer contacto con los instrumentos, donde ahí es donde se abre un mundo nuevo”.

 

En su caso, fue ya de grande. “Ya tenía 19, 20 años”. Se cruzó con un amigo de la facultad y lo vio tocar. “Lo vi tocar la guitarra… me sorprendió, me generó una atracción, a mí mucha admiración”. El asombro era simple y total, una guitarra criolla, “de madera y seis cuerdas”, y la sensación de que ahí había algo enorme.

 

Después apareció la guitarra disponible en casa. “Tenía una guitarra también… mi hermano, el Agustín, que le había regalado mi vieja”. Y ahí arrancó el aprendizaje real, incluso con un costado muy de edificio. “Empecé a agarrarla, a tanchar a todos los vecinos”.

 

Instrumentos, búsqueda personal y una manera particular de estar en la música

 

Battaglia no se encierra en un solo instrumento. “Siempre me gustó el instrumento de cuerda… desde entonces toco el bajo, ahora toco la guitarra, percusión también me gusta, me gustan los vientos, me gusta todo lo que es instrumento”.

 

Y marca algo que lo diferencia de muchos perfiles escénicos. “Soy medio raro, porque no me llama mucho lo que es la presentación en público”. Por eso su vínculo tiene otra lógica. “Me gusta más incursionar y tocar más para mí… solo. Para amigos”. Incluso cuando ya toca en vivo con la banda, sostiene esa tensión. “Ya he tocado en vivo con la banda… muchas veces… pero… no sé si es lo que más me atrae”.

 

En otro tramo, suma la figura del hermano mayor como influencia directa del rock. “el Agus, para mí fue el que más me inculcó la música, el rock and roll, muy importante en ese aspecto”.

 
Crater: cómo se compone la banda y por qué el pueblo condiciona todo

 

Crater se sostiene en una formación concreta. “Somos cuatro integrantes, Facundo Páez en la batería… Mateo Giraudo en las guitarras, Luis Giraudo canta también… y bueno, yo en el bajo”.

 

La historia de la banda nace en La Francia con gran ayuda de la banda amiga Los Inmortales, en donde demostró estar agredecido de por vida por el aguante en los primeros pasos.

 

“La banda nace en La Francia hace bastante… debe tener siete, ocho años… fueron cambiando integrantes”. Y ahí aparece un diagnóstico muy nítido sobre lo que significa armar un proyecto musical en un pueblo. “En el pueblo pasa eso… es complicado… los recursos, la cantidad de músicos que tenés”. Si alguien se baja, “es muy difícil conseguir otro”.

 

Hoy la banda se siente en un momento firme. “La verdad es que estamos muy bien, muy sólidos”. Y están cerrando un proceso de grabación con un nombre propio. “Estamos grabando discos acá en Villa Nueva, con Pablito Balduzzi… un animal… muy piola, un crack”.

 
Vivir de la música: “es mucho más lo que uno entrega que lo que gana”

 

Cuando aparece la pregunta económica, no romantiza. “Es complicado… es mucho más lo que uno entrega que lo que gana, si hablamos económicamente”. Y vuelve a la desigualdad territorial. “Más en el pueblo… acá en Villa María también está muy acotado el tema… sobre todo el género nuestro, que es rock”.

 

Aún así, el plan sigue. Están por cerrar un ciclo y abrir otro. “Estamos terminando el primer disco, que lo vamos a presentar en menos de un mes”. Y después, continuidad sin dramatismo. “Tenemos varios discos más para seguir grabando y seguir disfrutando”.

 

El desafío está nombrado sin vueltas. “Poder pasar las barreras que tenemos… lo difícil que es por ahí autosustentarse con la música y con el rock and roll hoy en día”. Pero también aparece una idea de persistencia. “Tratar de seguir haciendo y disfrutando, encontrar nuestro nicho, nuestro lugar… si uno le mete, se va acomodando, se van dando las cosas”.

 
Autogestión y organización: “sin hacerle la fiesta a los bares”

 

En los agregados, Battaglia abre el eje más político y estructural de la nota. “Lo primero que quiero hacer es enfocarse en la autogestión de las bandas de rock”. Lo plantea como necesidad práctica. “Es la única forma donde es viable todo, donde es rentable, y por lo tanto sustentable”.

 

Aclara que cuando habla de rentabilidad no reduce todo a plata. “Si no empieza a ser rentable de alguna forma, hablo de todo, no económico, sino de todo tipo de crecimiento”. Y señala el mecanismo que, según su mirada, se repite demasiado. “Siempre te organizan lugares donde se queda toda la torta ellos… las bandas van, tocan, tienen lugar, pero tienen que llevar todo, tienen que pagar sonido, tienen que pagar luces, siempre pérdida para las bandas”.

 

Por eso imagina otro modelo. “Un sueño… juntarse y organizar el encuentro donde podamos repartir ganancias, beneficios entre las bandas, sin hacerle la fiesta a los bares”. Y lo dimensiona sin exagerar. “Como pasa la mayoría de las veces, el 90% de las veces”.

 
Cierre. Día del Músico, cultura en disputa y una certeza: “el arte gana”

 

Cuando se mete en el contexto cultural y político, la respuesta es afirmativa. “Yo creo que el arte gana, la música gana, la unión de músicos… gana el arte, la música, la unión, la buena fe y voluntad de la gente”. Lo dice como convicción física. “No la va a derrotar cualquiera”.

 

Reconoce que las fechas no lo organizan. “Soy muy malo para las fechas”. Y lo lleva a un cierre que funciona como consigna. “Yo lo veo como un día más, tratando de hacer música… cuando estamos en ese lugar, es todos los días, el Día del Músico”.

 

También deja la puerta abierta para el presente inmediato de la banda. “Estamos en movimiento, estamos activos, dispuestos a lo que venga”. Y con gratitud, pide una mano concreta. “Para darnos una mano, tanto en las redes como en los toques en vivo, muy agradecido nosotros”.

 

Crater en redes: “Crater.47… estamos ahí moviendo toda esa parte… buscando fechas también, eso todo lo que sume bienvenido”.

 

Fuente: En exclusiva para Revista Vértices

 

Para contrataciones o consultas, quienes estén interesados en sumar a la banda pueden comunicarse al 3534 76-4478.

 

Si querés, también puedo adaptarla a versión más institucional, más cercana o pensada para redes

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